Ana y Brenda de 13 y 10 años de edad, perdieron a su padre en 2016 por desaparición forzada, y a pesar de que su abuela se encarga de su manutención, no es suficiente ya que requieren de apoyo económico, psicólogo y de salud que las autoridades no otorgan.
Hasta el momento, la única que tiene ayuda emocional es Brenda, ya que vivió la pérdida de su padre junto a su madre, quien meses después, las abandonó por irse con otra pareja, lo que la sumió en una fuerte depresión y ansiedad.
“Ella es la única que tiene apoyo psicológico ya que vivió todo el proceso junto a su madre que las abandonó. Sufrió mucho y entró en depresión y mucha ansiedad; la apoyaban en un centro comunitario, pero a veces los medicamentos son caros”, explicó a La Razón Josefina Flores, abuela de las niñas.
Es aterrador lo qué pasa en el país, porque mientras asesinan a padres y madres, los menores son los que sufren y quedan indefensos; aparte que no hay suficientes apoyos, por eso miles de niños se encuentran en el olvidoJosé Ugalde, Integrante del Movimiento de Desaparecidos
La manutención de las menores se complicó porque la abuela perdió su trabajo por la pandemia, además que tiene daños a la salud por el estrés que generó la desaparición de su hijo, como ataques de pánico, estrés permanente y secuelas en los pulmones porque también se enfermó por SARS-CoV-2.
“Vendía afuera de las escuelas y cerraron, me enfermé de Covid-19 y empeoré; ahora vendo cosas por catálogo y no me alcanza, necesito apoyo de las autoridades. La situación es tan grave qué hay momentos que la familia no tiene para proveerse de alimentos”, relató Josefina Flores.
En enero de 2021 ingresó sus papeles a la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas (CEAV); sin embargo, la situación se complica, pues denunció que le han dado largas para los apoyos, y le prometieron que hasta diciembre de este año revisarán su caso para ver si es candidata a una ayuda de sólo seis meses.
Por lo menos 90 por ciento de ellos (los homicidios) están relacionados con la delincuencia organizada, lo que también es un problema para las familias, ya que muchos de ellos dejan a hijos en desamparoFrancisco Rivas, Director del ONC
Cómo Ana y Brenda, hay miles de infantes en México que perdieron a sus padres por desaparición forzada o violencia relacionada al crimen organizado, pero a pesar de que la Legislatura anterior en la Cámara de Diputados prometió realizar un censo para conocer cuántos niños, niñas y adolescentes hay huérfanos, así como apoyarlos con educación, servicios de salud, apoyo emocional entre otros, hasta el momento siguen pendientes.
Expertos en temas de seguridad y derechos humanos coincidieron en que el problema de la orfandad en el país y los apoyos, se agravan porque la CEAV no tiene titular desde junio de 2020 (un año, cinco meses), además que de no cuentan con recursos suficientes para atender a todas las víctimas.
José Ugalde, integrante del Movimiento de Desaparecidos, aseguró que el panorama en México por la orfandad es “aterrador” porque miles de adolescentes “quedan al olvido”, y no hay alguna autoridad que se responsabilice de ellos, además advirtió que la situación crece tras el aumento de las desapariciones o la violencia por el narcotráfico.
Lo que sabemos es que el último reporte de Unicef detalla que son un millón 600 mil los niños que perdieron a sus padres, por la violencia. Eso es lo más complicado porque los menores se quedan con afectaciones en su salud emocionalEunice Rendón, Experta en seguridad
“Es aterrador lo qué pasa en el país, porque mientras asesinan a padres y madres, los menores son los que sufren y quedan indefensos; aparte que no hay suficientes apoyos, por eso miles de niños se encuentran en el olvido”, señaló.
De acuerdo con el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) en México existen 1.6 millones de niños huérfanos por crimen organizado y desaparición forzada de sus padres.
Al respecto, Francisco Rivas, director del Observatorio Nacional Ciudadano (ONC), subrayó que en México no hay un censo de huérfanos, lo que es una necesidad por que diariamente hay 94 homicidios dolosos, 44 culposos y 50 desapariciones.
“Por lo menos 90 por ciento de ellos están relacionados con la delincuencia organizada, lo que también es un problema para las familias, ya que muchos de ellos dejan a hijos en desamparo”, dijo.
El experto apuntó que el contexto de violencia en México es grave, pero es más lo que se hereda a las familias, toda vez que hay un proceso de orfandad que no se atiende, ya que a pesar de que hay una Ley General de Víctimas, no se tienen planes para apoyar a los menores que se quedan en desamparo.
“Lo que se necesita es que haya más recursos para la atención, pero ni siquiera hay cabeza en la CEAV, es un tema que han dejado las autoridades”, acusó.
Eunice Rendón, experta en seguridad, mencionó que los huérfanos en el país son principalmente por temas relacionados a la violencia, además de que no tienen ningún tipo de atención y se desconoce cuántos son realmente.
“Lo que sabemos es que el último reporte de Unicef detalla que son un millón 600 mil los niños que perdieron a sus padres, por la violencia. Eso es lo más complicado porque los menores se quedan con afectaciones en su salud emocional principalmente y no hay quien les brinde apoyo”, aseveró.
La especialista en el tema expresó que los retos son censar de manera urgente a los infantes sin padres, saber dónde se encuentran y atenderlos porque son víctimas “invisibles” que están totalmente olvidadas.
- El dato: En julio, la diputada de Morena, Lorena Villavicencio, urgió a la Cámara baja a destinar un fondo para apoyar a los menores en que han quedado en orfandad.

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