En la mañanera

“Dios lo bendiga; acabó con una aberración jurídica”, dice madre de Rafael a AMLO

La periodista sinaloense agradeció la intervención del Presidente ante la SCJN para la liberación de su hijo; el joven fue puesto en libertad a las 3:30 horas

Judith Valenzuela
Judith Valenzuela, madre del joven RafaelFoto: Especial
Por:
  • Sergio Ramírez .

Con un “que Dios lo bendiga”, Judith Valenzuela, madre del joven Rafael Méndez Valenzuela, agradeció al Presidente Andrés Manuel López Obrador la liberación de su hijo esta madrugada, tras su intervención ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN).

En un breve mensaje durante la conferencia matutina de este viernes, la también periodista sinaloense agradeció de todo corazón a López Obrador. “No tengo palabras porque usted terminó con esta aberración jurídica. Por fin puedo estar con mi hijo”, expresó.

Al inicio del encuentro con medios en Palacio Nacional, el titular del Ejecutivo federal dio a conocer la información de que el joven había sido puesto en libertad hoy a las 3:30 horas, de acuerdo con una carta enviada por el presidente de la Corte, Arturo Zaldívar.

Me complace hacer de su conocimiento que una vez que la jueza de distrito encargada del caso se allegó de la información pertinente, en pleno ejercicio de su autonomía e Independencia decretó ordenar la libertad inmediata, por estar ya compurgada la pena impuesta

Carta enviada por el presidente de la Corte, Arturo Saldivar

Judith Valenzuela acudió en dos ocasiones a la conferencia mañanera para denunciar las irregularidades en el proceso de su hijo Rafael, quien fue sentenciado a 10 años de prisión por delitos de delincuencia organizada y posesión de armas de fuego de uso exclusivo de las Fuerzas Armadas.

Sin embargo, denunció que el joven fue torturado para declararse culpable, lo cual quedó demostrado en cuatro ocasiones con el protocolo de Estambul.

La señora Valenzuela interrumpió la conferencia de este día para expresar su satisfacción por la libertad de su hijo. “Sí se pudo, se podía y se pueden sanar muchas heridas abiertas que hay en años anteriores.

Ya me voy a Culiacán, quiero estar con mi hijo, abrazarlo

Judith Valenzuela

oat