Migrantes buscan llegar a EU o quedarse aquí

“Huimos de violencia y en México es lo mismo”

En su tránsito hacia EU, centroamericanos sufren asaltos, extorsiones e intentos de violación y secuestro; son víctimas del crimen organizado, pero también de policías

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Un grupo de hondureños camina sobre una vía en Huimanguillo, Tabasco, ayer.Foto: Reuters
Por:
  • Jorge Butrón

“Los Zetas intentaron violar y secuestrar a mi hija de 16 años, tratamos de huir de la violencia que hay en Honduras, y en México encontramos lo mismo. Nos han asaltado, extorsionado y la pesadilla no termina en nuestro viaje a Estados Unidos”, aseguró Mayra, una migrante centroamericana que busca lograr el “sueño americano”.

Junto a su esposo, una hija de 16, otra de 12 y uno de nueve años, Mayra decidió salir de Honduras porque los integrantes de la Mara Salvatrucha los extorsionaban con 5 mil pesos semanales de su negocio relacionado a la venta de abarrotes; un día y ante la imposibilidad de pagar, decidieron dejar su país luego de ser amenazados de muerte.

Atrás dejaron la violencia local para conocer la del exterior, cuya primera muestra se dio en Tuxtla Gutiérrez, cuando los asaltaron elementos de la Policía Municipal, además tuvieron que dormir en plazas públicas, racionar el alimento y soportar el frío de diciembre, además de esquivar a “polleros”, cuya cuota es de 10 a 12 mil dólares por llegar a la frontera norte.

A su llegada al municipio de Arriaga, Chiapas, tomaron una vereda hacia el monte, donde un grupo de delincuentes, que dijeron pertenecer a Los Zetas, intentó violar a su hija de 16 años y secuestrar a su hijo; sin embargo, lograron escapar ese mismo día y trasladarse a la Ciudad de México.

Actualmente, se encuentran en el albergue “Tochan” de la alcaldía Álvaro Obregón esperando respuesta a su solicitud de asilo, aunque es su plan B, pues el objetivo es seguir a Estados Unidos.

Tratamos de huir de la violencia que hay en Honduras, y en México encontramos lo mismo. Nos han asaltado, extorsionado y la pesadilla no termina

Mayra, Migrante

Otro caso es el de Ricardo “N”, de 18 años de edad, quien huyó de su país junto con su esposa e hija de San Pedro Sula el 22 de diciembre de 2020 en plena pandemia, luego de que la Mara Salvatrucha quiso reclutarlo. “Nos han asaltado, hemos caminado hasta que nuestros pies ya no pudieron, hemos tenido que dormir en la calle varios días y lo peor es que los policías en Comitán nos asaltaron varias veces”, narró a este diario.

El migrante centroamericano contó que los polleros se acercaron a ellos para llevarlos al municipio de Arriaga, Chiapas, zona de congregación migrante y próxima al estado de Oaxaca, a cambio de 18 mil pesos, pero no aceptó.

Ante la falta de alimento y la imposibilidad de pagar un lugar para descansar, decidió que se quedarían en albergues para avanzar “lo más que se pueda”. Ricardo ya no quiere ir a Estados Unidos porque ha escuchado que los migrantes reciben maltratos, por lo que ingresó su solicitud de refugio para quedarse en México, pues a Honduras, asegura, ya no regresa.

Por su parte, Isaías Jiménez dijo que en su paso por México y desde su llegada en septiembre de 2020 más que ser atraído o atacado por integrantes del crimen organizado ha tenido problemas con policías municipales, quienes los abordan y tratan de extorsionarlos desde que ponen pie en territorio mexicano.

“Son los policías el mayor problema. Desde que entré por Chiapas me quitaron mi dinero y en cada uno de los estados donde estuve, los policías municipales son los que me detenían y extorsionaban, más que el crimen organizado; es más, a esos ni los he visto”, destacó.

Actualmente Isaías viaja con otro hermano hacia Estados Unidos y se encuentra en un albergue de Sonora desde hace un mes, pues asegura que retomará su camino cuando se restablezca el refugio en ese país.