Jueves 26.11.2020 - 15:55

El exfuncionario sigue prófugo

Juez niega amparo y retiran protección de escoltas a familia de Tomás Zerón

El amparo fue promovido por Zerón luego de que la Fiscalía General de la República redujera los elementos asignados para la protección

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Tomás Zerón De LucioFoto: Cuartoscuro
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El Juez Quinto de Distrito en Materia Administrativa de la Ciudad de México, Juan Carlos Guzmán, dio marcha atrás y ahora negó el amparo a Tomás Zerón, exdirector de la Agencia de Investigación Criminal, para que se le regrese la escolta de protección a su familia.

El juez había concedido la suspensión provisional para que se cumpliera un acuerdo emitido en septiembre de 2016, mediante el cual se destinaron 24 elementos, cuatro carros blindados y cuatro de seguimiento para la protección del entonces funcionario y su familia.

En la sentencia del juez se establece que la medida del amparo ya no sirve porque “no se puede mantener las cosas en el estado en que se encuentran” y tampoco podrían restablecerse, lo que tendría que ocurrir, dice, es que se convierta en una acción restitutiva, pero esto no es el objeto del amparo de la justicia.

El amparo fue promovido el pasado 14 de octubre, luego de que la Fiscalía General de la República redujera a 15 elementos, tres autos blindados, dos ligeros y una motocicleta para la protección de la familia de Zerón de Lucio, quien actualmente se encuentra prófugo de la justicia,.

Zerón de Lucio se inconformó, pues el acuerdo original establecía que tanto él como su familia tendrán vigilancia especial hasta septiembre de 2021; sin embargo, la negativa del juez le retira la escolta por completo a su familia.

Tomás Zerón fue el encargado de dirigir la investigación sobre la desaparición de 43 estudiantes normalistas de Ayotzinapa, Guerrero, ocurrida el 26 de septiembre de 2014. En esta investigación fue el principal defensor de la tesis conocida como “la verdad histórica”, que sostiene que la desaparición de los normalistas fue producto de una confusión entre bandas rivales que concluyó con la incineración, en un basurero municipal, de los 43 estudiantes.

Durante las investigaciones, Tomás Zerón utilizó a testigos que declararon bajo tortura, y él mismo tergiversó las pruebas presentadas, de acuerdo con la acusación que le formuló la FGR.