Podría terminar el año con 140 mil solicitudes: ACNUR

“México enfrenta tres presiones migratorias”

El representante de la agencia en nuestro país indica que ya es la tercera nación con más peticiones de asilo; la Comar registra al menos 100 nacionalidades

Giovanni Lepri, representante en México de la ACNUR, en imagen de archivo.
Giovanni Lepri, representante en México de la ACNUR, en imagen de archivo.Especial
Por:
  • Jorge Butrón

Giovanni Lepri, representante en México de la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR), advirtió que, por el panorama de flujos migratorios que se está dando en el país y el “dramático” incremento de solicitudes de refugio de personas de al menos 100 nacionalidades, este año se puede terminar con 140 mil solicitantes, lo que es un enorme reto para las autoridades mexicanas.

En entrevista con La Razón, aseguró que el país vive una fuerte presión en el sur, por la llegada de miles de migrantes que buscan protección; en el norte, por el regreso de los solicitantes de asilo desde Estados Unidos, y, además, por los miles de desplazados internos que buscan escapar de la violencia.

En el marco del Día Mundial de los Refugiados, Giovanni Lepri detalló que el panorama que se viene este año es de continuidad en los flujos migratorios desde Centroamérica, principalmente, por lo que es necesario atacar de manera urgente el fenómeno para proteger a las personas y sus derechos.

El presupuesto que el Gobierno federal asigna a la Comar definitivamente no es suficiente para responder a las necesidades

Giovanni Lepri
Representante en México de la ACNUR

La Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (Comar) indica que, desde el 2013, ha habido un aumento sostenido en las peticiones de refugio a México, que se han incrementado 100 veces en nueve años, y en el 2021 alcanzó el pico de 130 mil 256, pero en este año la cifra podría ser superada.

¿Cómo ve el panorama en México por este incremento de flujos migratorios en el norte y en el sur? En efecto, hay un fenómeno en el sur, norte y uno de desplazamiento forzado. Creo que México está enfrentando tres presiones simultáneas: el incremento de llegada de personas del sur, además de que la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados ya registró al menos 100 nacionalidades, aunque hay algunas más representativas.

En el tema del norte hay políticas que se implementaron en la administración anterior de Estados Unidos, que son más restrictivas y crean más obstáculos, como es la posibilidad de poder pedir asilo de las personas en ese país.

Un tema importante es el desplazamiento ya reconocido por el Gobierno de México, pero ahora es necesario conocer las acciones que van a realizar pues, de lo contrario, las personas van a seguir refugiándose en otros países.

En México, la Comar reconoce un repunte de solicitudes de refugio y su titular, Andrés Ramírez, ha advertido más alzas, incluso más que en el 2021; ¿México está preparado para atender todos estos flujos? La comisión está bajo mucha presión, pero creo que no está rebasada, ya que ha logrado responder a un incremento dramático, porque los números hablan solos, ya que en 2017 se recibían 14 mil solicitudes y en este año se puede llegar hasta 140 mil. Se ha logrado incrementar su capacidad, pero sí es cierto que necesita más soporte, apoyo y fortalecimiento.

El presupuesto que el Gobierno federal asigna a la Comar definitivamente no es suficiente para responder a las necesidades, pero creo que México tiene también bastantes posibilidades de recepción e integración para refugiados; el punto principal es lograr procesar las solicitudes de manera rápida y eficiente, pero esto requiere una ejecución fuerte y, por ello, la Comar depende de fuentes externas de financiación y merece ser fortalecida ante este desafío.

México ya es el tercer país en el mundo en peticiones de asilo. Cerró el 2021 sólo por debajo de Estados Unidos y Alemania. Las capacidades no son las que se necesitaría, pero ha habido mejora, aunque necesita mucho apoyo.

Se recarga mucho la presión en México por parte de esos países, pero, ¿deberían también ellos trabajar para evitar que la gente salga de sus territorios? El gran desafío fundamental es atacar las causas de la migración, pero esa es una apuesta multigeneracional. No son tanto los gobiernos los que expulsan a las personas, sino son las causas las que son un factor para que salgan.

Muchas veces la gente sale por violencia generalizada por los cárteles o control de los territorios de personas que no forman parte del Estado, pero sí hay que atacar las causas; es la prioridad.

Hay más de un millón de personas, sólo hablando del norte de Centroamérica, que son desplazadas, y México tiene una responsabilidad por su posición geográfica, además de que tiene muchas posibilidades por ser de las 15 mejores economías.

¿Tenemos una crisis de refugio? Hay un incremento importante de personas en la región, que están en movilidad forzada, esto es un hecho; pero de que se transforme en una crisis, depende de las políticas públicas a nivel continental. Por ello, los países deben trabajar de manera mancomunada.

Es un llamado de responsabilidad continental, pero hay que actuar de manera responsable con todos los actores involucrados.

¿Cuál es el panorama que se nos viene por todos los números que van al alza? Hay que redoblar los esfuerzos de todos los países para ver cuáles son las respuestas a este fenómeno que va en aumento. En la Cumbre de las Américas se tuvo un compromiso de integrar a 20 mil migrantes y, aunque no es mucho, sí es un paso importante.

¿Qué debemos reflexionar en el marco del Día Mundial de los Refugiados? En general, es que los refugiados son parte de nosotros, pues sólo los define una condición jurídica temporal, ya que son trabajadores, periodistas, médicos, papás, artistas… y son personas que han tenido violaciones en sus derechos. Por ello, debemos reconstituir esas garantías.