Ejército mexicano

Adiestran a élite militar en selva, agua...

Forman en Temamatla, Edomex, a Fuerzas Especiales que son dirigidas a ayudar a la población en casos de emergencia; practican tiro, manejo de explosivos, rescates...; en la imagen, una militar se entrena en un simulador de camioneta en movimiento

Sedena
Adiestran a élite militar en selva, agua...Foto: Eduardo Cabrera, La Razón
Por:
  • Eduardo Cabrera

A 45 kilómetros de la capital del país, en Temamatla, Estado de México, se encuentra el Centro de Adiestramiento de Fuerzas Especiales del Ejército mexicano. Aquí se imparten cursos especializados en buceo de combate, operaciones especiales en selva, desierto y montaña, seguridad integral, manejo de explosivos y tiro, entre otros.

El objetivo de estos soldados conocidos coloquialmente como ‘boinas verdes’, murciélagos, demonios o gafes: ayudar a la población en situaciones de emergencia y llevar a cabo operaciones exitosas para salvaguardar la integridad del país.

Una mujer perteneciente a las fuerzas especiales practica tiro en un simulador de una camioneta en movimiento.Foto: Eduardo Cabrera, La Razón

Heriberto Serrano, teniente de Infantería responsable del equipo de instructores de buceo en este centro, comentó a La Razón que estos cursos exigen una gran preparación física y mental, pues aquí la actividad cardiovascular constante es determinante para el desempeño óptimo en el agua, mientras que la calma y la habilidad de manejo de estrés son vitales para el entrenamiento de once semanas.

“En las inundaciones en Tula del año pasado había casas que tenían su primer piso completamente inundado; teníamos que ser muy cuidadosos, nadabas a ciegas, entre objetos en el agua que hacían difícil la tarea de búsqueda, se generaban fuertes corrientes en todas direcciones, esas son circunstancias de mucho de estrés y te ponen a prueba”, comentó el teniente Serrano a este medio.

Soldados, en el área de adiestramiento virtual para prácticas de tiro; actividad antes de salir a campo.Foto: Eduardo Cabrera, La Razón

El área de entrenamiento de buceo se conforma por dos albercas; la primera mide 25 metros de ancho por 50 metros de largo y tiene una profundidad de un metro con 30 centímetros, y la segunda, que cuenta con niveles de tres, cinco y 10 metros de profundidad. Ambas sirven para realizar entrenamientos que ayudan a optimizar el control de la respiración, el desarrollo de la habilidad para nadar sin ser vistos y refuerza la preparación mental y física.

Casi 50 kilogramos de equipo es utilizado por estos buzos expertos; goggles, un tanque con oxígeno para 40 minutos, cascos en los que se montan luces o cámaras en el agua, aletas que pesan un kilogramo cada una, un fusil M-16 que funciona cuando los boinas verdes están sumergidos, cuchillos, lámparas y accesorios como cuerdas y mangueras de respiración, son parte del uniforme de este equipo de élite de fuerzas especiales.

Uno de sus lemas: “La fortaleza del hombre radica en el dominio de su mente, su grandeza se conoce por la humildad de su espíritu, la honradez de su alma y su voluntad de vencer”.

En el centro de adiestramiento virtual se cuenta con diez módulos individuales para practicar tiro con simuladores, una banda eléctrica para caminatas y el desplazamiento con armas de fuego.

Buzos de combate; los uniformes que portan pueden pesar hasta 50 kilos por los accesorios.Foto: Eduardo Cabrera, La Razón

Se hace uso de cartuchos con 30 municiones digitales pues es el mismo número de tiros disponibles en un arma real. Hay también dos simuladores de ataque armado en movimiento; montajes de la estructura trasera de camionetas tipo Cheyenne equipadas con torretas.

En el campo de tiro, se entrena con armas y municiones reales y se enseñan procedimientos para el manejo óptimo y seguro de escopetas, fusiles y pistolas. En esta sección, hay objetivos ilustrados para perfeccionar la velocidad de reacción, la precisión de un tirador selecto, además de la agilidad y destreza en altos momentos de estrés.

“Se busca encontrar un balance entre precisión y velocidad, aquí llegamos a entrenar la velocidad en los dedos para apretar el gatillo, tiempos de reacción y la precisión en la respuesta, pues si tienes un caso con rehenes debes tener en cuenta todos los escenarios posibles y no hay tiempo para titubeos”, comentó el teniente de caballería Víctor Alejandro García, responsable del equipo de tiro en el centro de adiestramiento de las fuerzas especiales.

Para poder tomar estos cursos es necesario ser miembro activo del Ejército mexicano. Una vez dentro, los aspirantes hacen pruebas médicas, físicas y psicológicas para poder cursar y culminar con éxito cualquiera de las especialidades para validar el lema principal de la institución: “Todo por México”.

  • El dato: En Temamatla se ubican cinco de los batallones que tiene el Ejército; personal también puede trasladarse a otros centros que hay en el país.