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El ministro de Interior de Chile, Jorge Burgos, confirmó que once personas perdieron la vida por el terremoto de 8.4 Richter que sacudió varias regiones centrales y costeras del país.
Mientras que el director de la Oficina Nacional de Emergencias (Onemi), Ricardo Toro, (Onemi) aseveró que hay 610 damnificados.
“Denuncias por presunta desgracia no hay, personas heridas, 9 (ninguna en estado de gravedad), albergados 428, damnificados 610, viviendas daño menor habitable 288, daño mayor no habitable 175 y destruidas 179”, manifestó Toro.
El sismo provocó que cerca de un millón de personas fueran evacuadas, la noche del miércoles, del lugar ante el temor de un tsunami. Durante la madrugada del jueves, olas de hasta cuatro metros inundaron las costas chilenas.
Una de las regiones más afectadas fue Coquimbo, donde el agua penetró unos 70 metros hacia zonas pobladas.
Carros volcados, botes astillados y enterrados en el lodo eran el panorama con el que miles de personas amanecieron ayer, tras el terremoto.
La presidenta Michelle Bachelet viajó al norte y recorrió algunas de las zonas más afectadas. Decretó estado de excepción en la región de Coquimbo, donde aún quedan más de 70 mil hogares sin luz, según informó en Santiago, el ministro del Interior Jorge Burgos.
El estado de excepción implica que las fuerzas armadas toman el control total de la zona, redoblan la seguridad, se encargan de distribuir ayuda y, si es necesario, pueden decretar el toque de queda para evitar robos .
Bachelet destacó que la construcción antisísmica de las edificaciones chilenas y la celeridad con que la población evacuó el borde costero limitaron los daños causados por el movimiento telúrico. Recordó que se trata del segundo terremoto más fuerte en 25 años en el país, y en el mundo, después del ocurrido en Nepal que mató a 7 mil 500 personas.
Desde el terremoto ocurrido en 2010, las autoridades han intensificado y perfeccionado sus protocolos de seguridad. Chile se encuentra en el limite de la placa tectónica Nazca, la cual se desplaza entre 7 y 8 centímetros anuales y hace de la región una de las más sísmicas del planeta.
En el puerto se perdieron un centenar de locales de pescadores y comida.
El puerto de Coquimbo, Illapel -280 kilómetros al norte de Santiago- y Tongoy, 430 kilómetros al norte, fueron declaradas zonas de catástrofe para facilitar el envío de fondos.
El alcalde de Illapel, Denis Cortés, estimó que unos 10 mil habitantes resultaron afectados. Los servicios de agua y luz eléctrica son reducidos y en algunas zonas inexistentes. Cerca de 9 mil personas se quedaron sin agua potable.
El temblor se produjo en el Pacífico a las 19: 54 hora local, con epicentro a 280 kilómetros al norte Santiago y a 55 kilómetros al oeste de la provincia de Illapel, en la pequeña aldea de Canela, según sismólogos estadounidenses.
El titular del Interior indicó que la cifra de víctimas fue baja en relación con otros
El terremoto se sintió en Argentina y Perú y ocasionó una alerta de tsunami que alcanzó a Estados Unidos.
En Santiago no se ha informado de daños a construcciones o personas y todos los servicios funcionan con normalidad.
El último terremoto de gran magnitud en el país se registró en el centro en 2010 y dejó medio millar de muertos.
