Temer alista su gabinete con banqueros, empresarios...

El aún vicepresidente, Michel Temer, señalado como uno de los principales impulsores del juicio político contra la presidenta, Dilma Rousseff, confeccionó una posible alineación del nuevo gabinete presidencial días antes de que el Senado se pronunciara sobre la destitución.

De acuerdo con el diario brasileño Folha, el mandatario tiene contemplado integrar a la nueva administración a políticos y banqueros cercanos al Partido Movimiento Democrático Brasileño (PSDB). Entre los posibles ocupantes del renovado gabinete se encuentran Arminio Fraga, expresidente del Banco Central, para ocuparse de Hacienda, José Serra como titular de Educación, Ilan Goldfajn como presidente del Banco Central, Alexadre de Moraes como encargado de Justicia y Newton Cardozo en el ministerio

de defensa.

Los nombres filtrados a la prensa brasileña corresponden a figuras políticas y económicas que podrían resultar claves en el nuevo gobierno.

De confirmarse los cargos, Temer tendría un gabinete integrado, principalmente por economistas, banqueros y políticos que ya desempeñaron algún cargo en administraciones pasadas o que formaron parte del Congreso, antes de 2003.

Cerca del 92 por ciento de los brasileños se mostró en contra de que Michel Temer asumiera como presidente pero la votación en la Cámara de Diputados, amplió las expectativas del número dos de tomar posesión sin necesidad de convocar a nuevas elecciones.

El político es investigado por el Máximo Tribunal de Brasil por un caso de corrupción, sin embargo no se ha emitido ninguna sentencia que le impida tomar el cargo.

Temer ha negado que encabezara algún plan para desestabilizar el gobierno de Rousseff, pero manifestó sus intenciones de lograr “un nuevo gobierno” que propiciara la recuperación económica de Brasil.

La mandataria lo acusó de querer encabezar una administración basada en el despojo a los más necesitados, y enfatizó que uno de los planes del político era reducir el presupuesto destinado a las ayudas sociales y reducir el número de ministerios que gestionan dicha ayuda.

Días después de que la Cámara Baja aprobara enviar al Senado el proceso de destitución, se filtró una grabación en la que Temer ya se asumía como nuevo presidente. Era un discurso en el que emitía un mensaje esperanzador a los brasileños y llamaba a todos los políticos a unirse para sacar a Brasil de la actual crisis económica.

Hoy reina una gran inestabilidad en todo el país y se refleja en constantes movimientos populares insatisfechos. El panorama económico no es prometedor y un nuevo Gobierno sería objeto de críticas si no logra revertir esta situación rápidamente. Temer no tendrá mucho tiempo para hacer cambios, sería rápidamente rechazado y el Partido de los Trabajadores podría aprovechar ese contexto para señalar su incapacidad y presentarse como la mejor opción para Brasil.

El 60% en Senado ligado a corruptos

El 60 por ciento de los legisladores que pidieron la expulsión de la presidenta, Dilma Rousseff, tiene o tuvo cuentas pendientes con la justicia.

En la Cámara de Representantes 273 de 513 diputados son indagados o están implicados en causas judiciales, según datos de la organización de transparencia en Brasil. Hay cargos por corrupción pero también los hay por extorsión, tortura y portación ilegal de armas.

En el Senado, el 60 por ciento de 81 legisladores tiene causas pendientes con la justicia, las acusaciones abarcan delitos electorales, corrupción y “gestiones dudosas”, según reveló la plataforma Atlas Político.

El líder de la comisión especial del Senado, Antonio Anastasia, quien se encargó del estudio del impeachment contra la mandataria, enfrentó acusaciones por parte del Máximo Tribunal de Brasil por delitos electorales.

Eduardo Cunha, el tercero en la línea de poder de Brasil y el segundo impulsor del juicio político, fue destituido del cargo por presuntamente haber utilizado su posición en la Cámara Baja para presionar el voto.

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