Revela Iglesia sus secretos de la Segunda Guerra Mundial

5ece32958679b.jpeg
Foto: larazondemexico

Por disposición del Papa Francisco, a partir de ayer, más de un millón 300 mil documentos de la Iglesia, celosamente guardados por más de 50 años, correspondientes a las acciones de la Santa Sede durante la Segunda Guerra Mundial, quedarán abiertos al público, en un intento de aportar a la historia.

La publicación de este volumen es uno de los acontecimientos más esperados en el año, al tratarse de uno de los pontificados más polémicos de la historia reciente de la Iglesia católica: el de Pío XII, quien dirigió la Iglesia católica entre 1939 y 1958, un periodo caracterizado por la Segunda Guerra Mundial y la Guerra Fría.

Te puede interesar: EU podría tener tratamiento contra el Covid19 en el verano

Antes de su elección al papado, Pío se desempeñó como nuncio papal (embajador) en Alemania y cardenal secretario de Estado, cargo con el que trabajó para concluir tratados con naciones europeas, entre ellos, la Alemania nazi.

Si bien el Vaticano fue oficialmente neutral durante la Segunda Guerra Mundial, el liderazgo de la Iglesia católica durante la guerra aún son objeto de controversia, incluidas las denuncias de silencio público y la inacción sobre el destino de los judíos.

Después de la guerra, Pío abogó por la paz y la reconciliación, incluidas las políticas tolerantes respecto a las naciones afines al régimen de Adolf Hitler.

“Hoy, 2 de marzo de 2020, por voluntad del Santo Padre Francisco, los Archivos Históricos de la Sección para las Relaciones con los Estados también abrieron los documentos del pontificado de Pío XII para que los consultaran estudiosos de todo el mundo”, se lee en un comunicado publicado por la agencia de noticias de la Iglesia, Vatican News.

En el artículo, el Vaticano explica que al banco de documentos que hasta hoy suman el millón 300 mil se integrará “progresivamente” otro volumen “con más de 700 mil”, para un equivalente de 323 metros lineales, disponibles en 20 computadoras instaladas en la nueva sala Pío XII, de la histórica Torre Borgia.

La Iglesia reconoció que el equipamiento para la consulta aún es insuficiente para que la información esté al alcance de todos; sin embargo, garantizó que cualquier dato requerido al respecto por cualquier persona será entregado de inmediato. “La actividad de investigación se hará más rápida y eficaz, ya que no habrá más tiempo de espera ni límite cuantitativo en la solicitud de los documentos a consultar, con libre navegación en todos los fondos de archivo”, precisó.

En el avance de los sucesos que quedan al descubierto en los documentos de Pío XII, el Vaticano destaca “un detalle muy sorprendente”: la serie de “archivos judíos”, que consiste en 170 fascículos que contienen la historia de unas 4 mil personas, en su mayoría solicitantes de ayuda de católicos de ascendencia judía.

La Iglesia también destacó el registro del joven investigador alemán Paul Oskar Kristeller, un hombre de fama mundial por sus estudios humanísticos, quien se dirigió a la Santa Sede en su huida del terror del nazismo.

Los documentos, además, dejan ver la ayuda que otorgó el pontificado de Pío XII a Tullio Liebman, considerado fundador de la Escuela Procesualista de São Paulo y en la posguerra profesor de fama mundial. La Iglesia le habría otorgado ayuda para trazar una ruta de escape hacia América del Sur.

Dado el tamaño de los registros contenidos en la información abierta, el Vaticano hizo votos para que historiadores y la comunidad científica “reconstruyan la atmósfera y el entorno en que estas acciones tuvieron lugar”.

VILLANO O CÓMPLICE. El comunicado de Vatican News destacó que la información de los textos revelados contribuirá a reivindicar el papel de la Iglesia católica en la ayuda de las víctimas del nazismo alemán.

“Los estudiosos de la historia encontrarán el expediente ‘Acusaciones contra Monseñor Ottaviani’”, quien fue condenado por conceder documentos falsos a judíos y hospitalizarlos en edificios extraterritoriales”.

Además de esta serie, “casi todos los textos contienen solicitudes de personas perseguidas que necesitaban documentos, alimentos y ayuda práctica para escapar del progreso sistemático del veneno racista”, agregó.

“Las cartas destacarán cuántos y qué esfuerzos se han hecho para tratar de responder a las súplicas de salvación de los perseguidos y los necesitados en peligro de sus vidas, como seguramente también surgirá el odio del nazismo hacia la Iglesia católica y al propio Papa. Al mismo tiempo, resultará evidente la oposición y la contrariedad de muchos Estados de abrir sus fronteras a tantas personas necesitadas será igualmente evidente”, concluyó.

El dato: El actual dirigente de la Iglesia romana enfrenta a una oposición que se resiste a su apertura y a reformas que atentan contra la tradición.

Temas: