Los embajadores de la Unión Europea alcanzaron ayer un amplio acuerdo para intensificar los esfuerzos políticos y diplomáticos destinados a disuadir al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de avanzar con la imposición de nuevos aranceles contra países aliados del continente. De manera paralela, el bloque comenzó a preparar un conjunto de medidas de represalia en caso de que Washington concrete los gravámenes anunciados, vinculados directamente a la disputa por el futuro de Groenlandia.
La decisión europea se produjo luego de que el magnate prometiera aplicar, a partir del 1 de febrero, una ola de aranceles crecientes contra Dinamarca, Suecia, Francia, Alemania, Países Bajos y Finlandia, así como contra Reino Unido y Noruega. Trump condicionó el levantamiento de esas sanciones a que Estados Unidos pueda comprar Groenlandia, territorio semiautónomo perteneciente al Reino de Dinamarca, una postura que los principales Estados de la UE calificaron abiertamente como chantaje.
- El Dato: El presidente francés, Emmanuel Macron, pidió activar el poderoso instrumento anticoerción de la UE, conocido como “gran bazuca”, si Trump avanza con sus amenazas.
Los líderes comunitarios abordarán el tema el jueves en una cumbre de emergencia en Bruselas, donde se analizarán distintas opciones de respuesta. Entre ellas figura un paquete de aranceles sobre importaciones estadounidenses por un valor aproximado de 107 mil 700 millones de dólares, que podría entrar en vigor de manera automática el 6 de febrero, tras una suspensión inicial de seis meses. Diplomáticos europeos señalaron que esta vía cuenta con un respaldo más amplio dentro del bloque.

Chocan en España trenes de alta velocidad; van 21 muertos
Otra alternativa considerada es la posible activación del Instrumento Anti-Coerción, un mecanismo que permitiría limitar el acceso de empresas estadounidenses a licitaciones públicas, inversiones o servicios financieros en territorio europeo, así como restringir el comercio de servicios, un rubro en el que Estados Unidos mantiene un superávit con la UE, incluidos los servicios digitales. No obstante, el uso de esta herramienta, que nunca ha sido aplicado, genera divisiones internas y un panorama “muy mixto”, según fuentes comunitarias.
- 93 mil millones de euros en aranceles a EU podrían reactivarse
En ese sentido, el presidente del Consejo Europeo, Antonio Costa, afirmó que las consultas sostenidas con los Estados miembros evidencian un compromiso firme para respaldar a Dinamarca y a Groenlandia frente a cualquier forma de presión externa. En un mensaje difundido en redes sociales, subrayó la disposición del bloque para defenderse ante actos de coerción económica.
La tensión también se trasladará al Foro Económico Mundial de Davos, donde el republicano pronunciará un discurso en los próximos días, en su primera participación en el encuentro en seis años. Un diplomático de la UE explicó que el plan europeo combina diálogo y preparación de medidas defensivas. “Todas las opciones están sobre la mesa, habrá conversaciones en Davos con Estados Unidos y los líderes se reunirán después”, señaló.
Más temprano, los ocho países directamente afectados difundieron una declaración conjunta en la que advirtieron que las amenazas de aranceles “socavan las relaciones transatlánticas y plantean el riesgo de una peligrosa espiral descendente”. En el mismo documento reiteraron su disposición a entablar un diálogo, siempre basado en los principios de soberanía e integridad territorial.
- 10 y 15 por ciento de aranceles para europeos, amenaza Trump
Asimismo, la primera ministra danesa, Mette Frederiksen, celebró el respaldo recibido desde el resto del continente y afirmó por escrito: “Europa no será chantajeada”. Esa posición fue compartida por otros gobiernos, incluidos el ministro de Finanzas de Alemania y el primer ministro de Suecia. Desde Países Bajos, el canciller David van Weel calificó públicamente la amenaza estadounidense como un acto de chantaje.
Mientras tanto, un pequeño número de efectivos militares de algunos países europeos fue desplegado en Groenlandia para participar en el ejercicio “Resistencia Ártica”, organizado por Dinamarca. En la declaración conjunta, los gobiernos involucrados subrayaron que estas maniobras no representan “ninguna amenaza para nadie” y tienen como objetivo fortalecer la seguridad en el Ártico.
En tanto, las advertencias comerciales tuvieron un impacto inmediato en los mercados. El euro y la libra esterlina cayeron frente al dólar, y analistas anticiparon un regreso de la volatilidad ante la creciente incertidumbre sobre el futuro de los acuerdos comerciales entre Estados Unidos y Europa.
- El Tip: Desde la OTAN, el secretario general, Mark Rutte, confirmó conversaciones con Trump y anticipó nuevos contactos en Davos.
WASHINGTON ELEVA TONO. Desde Estados Unidos, el secretario del Tesoro, Scott Bessent, endureció el discurso al asegurar que la supuesta debilidad europea justifica la necesidad de un mayor control estadounidense sobre Groenlandia para garantizar la estabilidad global. En declaraciones al programa Meet the Press de la NBC News, sostuvo que la isla es un punto clave en la competencia geopolítica con Rusia y China.
“Somos el país más fuerte del mundo. Los europeos proyectan debilidad. Estados Unidos proyecta fuerza”, afirmó Bessent, un día después de que Trump reiterara su compromiso de aplicar aranceles a los miembros de la UE que se opongan a una adquisición estadounidense del territorio ártico.
El secretario del Tesoro añadió que confía en que los líderes europeos terminarán aceptando la idea del control estadounidense sobre Groenlandia. “Creo que los europeos comprenderán que esto es lo mejor para Groenlandia, lo mejor para Europa y lo mejor para Estados Unidos”, señaló. Bessent dijo además que no ha hablado recientemente con el magnate sobre la posibilidad de invocar poderes de emergencia para justificar el uso de la fuerza, aunque esa opción fue cuestionada dentro en el Congreso.

Mientras que el senador republicano Rand Paul calificó de “ridícula” la idea de declarar una emergencia para prevenir una emergencia inexistente y cuestionó la base legal de una eventual medida de ese tipo. En tanto, desde la oposición demócrata, el senador Mark Kelly advirtió que los aranceles propuestos harían que los estadounidenses “paguen más” para obtener un territorio que, en su opinión, no es necesario.
En Europa, las reacciones continuaron multiplicándose. Una fuente cercana al presidente francés, Emmanuel Macron, confirmó que París impulsa la activación del Instrumento Anti-Coerción, mientras que el primer ministro irlandés, Micheál Martin, consideró prematuro recurrir a ese mecanismo, aunque dejó claro que la UE responderá si los aranceles se concretan.

