Ayer, cerca de 40 países convocados por el Reino Unido acordaron coordinar acciones con la Organización Marítima Internacional (OMI) para liberar unos 2 mil buques y cerca de 20 mil marineros varados en el estrecho de Ormuz, bloqueado en el contexto de la guerra de Estados Unidos e Israel, contra Irán.
La ministra británica de Exteriores, Yvette Cooper, informó tras una reunión virtual que se utilizarán “todas las medidas económicas y diplomáticas disponibles” para restablecer el tránsito marítimo en esa ruta estratégica, afectada por ataques iraníes contra embarcaciones desde finales de febrero.
Yvette Cooper subrayó que se requiere una acción coordinada internacional, al advertir que la crisis impacta a economías que no participan en el conflicto. Detalló que el cierre del paso influye en los precios del combustible, fertilizantes y gas en distintas regiones del mundo.

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El canciller italiano, Antonio Tajani, propuso crear un corredor humanitario para permitir el paso de barcos con fertilizantes hacia África, con el fin de evitar una crisis alimentaria.
La OMI, organismo vinculado a Naciones Unidas, alertó sobre la muerte de al menos 10 marineros y las condiciones precarias en las que permanecen miles de tripulantes atrapados en petroleros y buques comerciales.
Yvette Cooper anunció que el próximo martes se celebrará una nueva reunión, con participación de planificadores militares, para evaluar medidas de seguridad a largo plazo, incluido el posible despliegue para la limpieza de minas.
España no participó. Mantiene su postura de no escalar el conflicto.

