El plan de Javier Milei para reactivar los trenes de carga en Argentina enfrenta la resistencia de Grupo México. El conglomerado de Germán Larrea lanzó un ultimátum, retirará su interés y la inversión de 3 mil millones de dólares si el gobierno no cambia radicalmente el modelo de licitación.
Milei busca capital privado para transformar los 14 mil kilómetros de vías de la estatal Belgrano Cargas, de los cuales solo la mitad están operativos, en una ruta estratégica para la exportación de granos y minerales.
Sin embargo, el esquema elegido por su administración ha generado una grieta con los principales postores internacionales.

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El conflicto principal se debe al modelo de “Acceso Abierto”. Mientras el gobierno de Milei busca dividir la red en nueve subastas para que diferentes empresas utilicen la misma infraestructura, el ministro Federico Sturzenegger sostiene que esto impulsará la competencia. Sin embargo, para Grupo México, este esquema no es rentable ni funcional.
“Si no hacen un cambio radical en cómo planean llevar a cabo la licitación, no presentaremos una oferta”, sentenció Fernando López Guerra, director ejecutivo de Grupo México.
El directivo advirtió que bajo el esquema de acceso abierto “todo el mundo pierde dinero”, pues socava la rentabilidad necesaria para reconstruir el sistema.
El respaldo de Estados Unidos
Grupo México no actúa solo en este conflicto. La empresa ha fortalecido su postura al obtener el respaldo del Advocacy Center del Departamento de Comercio de Estados Unidos, organismo que ayuda a compañías vinculadas a ese país a ganar contratos en el extranjero.
Gracias a este apoyo, el grupo de Larrea se comprometió a comprar locomotoras y servicios a fabricantes estadounidenses.
Esto genera una presión diplomática importante sobre Milei, debido a su estrecha relación con el gobierno de Estados Unidos.
La privatización ferroviaria es un tema sensible en Argentina debido al fracaso de los años 90, que aisló comunidades antes de la renacionalización.
El conflicto actual radica en dos visiones, Grupo México busca controlar rutas completas, mientras que empresas como Cargill y Bunge prefieren el acceso abierto.
El desenlace es vital, pues modernizar los trenes bajaría costos logísticos en plena crisis. Sin un gigante como Grupo México, la subasta de Milei podría fracasar, frenando la mejora de un sector clave para la economía argentina.

