Rusia lanzó ayer uno de los bombardeos más intensos contra Kiev y sus alrededores desde el inicio de la invasión a gran escala en febrero de 2022, al emplear cientos de drones y decenas de misiles, incluido el sistema balístico hipersónico Oréshnik, capaz de portar ojivas nucleares y considerado uno de los arsenales más avanzados de Moscú.
La ofensiva, que se prolongó por horas horas durante la madrugada, dejó al menos cuatro muertos en territorio ucraniano y cerca de 100 heridos, de acuerdo con autoridades de ese país. Sólo en la capital fallecieron dos personas y otras 81 resultaron lesionadas, entre ellas tres menores; 31 permanecían hospitalizadas, incluidos dos niños, confirmó el alcalde Vitali Klichkó.
- El Dato: Volodimir Zelenski declaró el sábado que los servicios de seguridad de Ucrania atacaron “una de las empresas militares e industriales más importantes de Rusia”.
El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, recorrió zonas dañadas y denunció que Rusia mantiene ataques deliberados contra infraestructura civil. A través de Telegram reclamó una respuesta firme de Estados Unidos, Europa y otros aliados, al advertir que dejar sin consecuencias estas acciones alentaría nuevos episodios de violencia.
La Fuerza Aérea de ese país reportó que Kiev fue el principal objetivo de un despliegue compuesto por 690 sistemas ofensivos, entre drones y proyectiles. Entre ellos figuró el Oréshnik, un misil de alcance intermedio que, según voceros militares, puede desplazarse a velocidades de entre 2.5 y 3 kilómetros por segundo.
Los impactos dañaron decenas de edificios residenciales, escuelas, centros comerciales y mercados. También resultaron afectados inmuebles históricos del centro de la capital, incluido el Museo Nacional de Arte, la sala filarmónica y el Museo de Chernóbil, que quedó prácticamente destruido.
En tanto, el asesor cercano de Volodimir Zelenski, Kyrylo Budanov, calificó la agresión como “una guerra contra la cultura, la memoria y la identidad” de Ucrania, al subrayar que Moscú busca erosionar símbolos nacionales además de objetivos estratégicos.
Asimismo, la Organización Mundial de la Salud informó que su oficina en Kiev sufrió daños menores tras recibir escombros de una explosión cercana. Su director general, Tedros Adhanom Ghebreyesus, indicó que no hubo lesionados en el edificio, donde también operan agencias de Naciones Unidas.
- 30 edificios quedaron destruidos por el misil hipersónico
CONDENA EUROPEA. La utilización del Oréshnik provocó reacciones inmediatas entre líderes europeos. El canciller alemán, Friedrich Merz, condenó la “escalada sin escrúpulos”, mientras que la jefa diplomática de la Unión Europea, Kaja Kallas, acusó al Kremlin de recurrir a tácticas alarmistas y de riesgo nuclear.
También expresaron respaldo el presidente francés, Emmanuel Macron, la primera ministra, italiana Giorgia Meloni, el canadiense Mark Carney y ministros de Exteriores del bloque comunitario, quienes reiteraron su respaldo político y militar a Kiev.
Mientras el Ministerio de Defensa ruso aseguró que los lanzamientos fueron una respuesta a presuntos ataques ucranianos contra objetivos civiles en territorio ruso. Según Moscú, los blancos alcanzados incluían instalaciones de mando militar, bases aéreas y complejos industriales vinculados a defensa.
El exmandatario Dmitri Medvédev sostuvo que la operación respondió al ataque contra una residencia estudiantil en Lugansk ocupada, donde murieron 21 personas.
