El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo que aún no ha tomado una decisión sobre el lanzamiento de ataques a gran escala contra Irán, al tiempo que señaló que Teherán mostraba señales de mayor seriedad en las negociaciones .
“No, no lo he hecho”, respondió a periodistas en el Despacho Oval cuando se le preguntó si había tomado una decisión. La declaración llegó horas después de que se reuniera con sus asesores para analizar una operación militar de mayor envergadura, y de que advirtiera que evaluaba un “ataque masivo” contra el país persa.
- El Tip: Una coalición militar liderada por Arabia Saudí atacó objetivos militares hutíes en la Hudeida, Yemen, en respuesta a las agresiones contra sus buques en el mar Rojo.
El republicano planteó abiertamente las dos opciones que maneja su administración: “Hay una salida militar en la que simplemente seguimos como estamos, e incluso podemos darle una dosis más fuerte, eliminando todo lo que tienen. O hay una estrategia más inteligente, y esa es hacer un acuerdo”.
Sostuvo que Teherán quiere negociar, aunque sus dirigentes aún no están listos para admitirlo, y destacó que su preferencia personal es siempre la vía diplomática, aunque no descartó acelerar las operaciones militares si el diálogo no prospera.
“A veces no quieren decir que quieren hacer un trato. Quieren ser los duros, pero sí quieren hacer un trato. Estamos hablando con ellos ahora mismo. Creo que se están poniendo cada vez más serios a medida que pasan los días, por razones quizás obvias”, dijo, en alusión los ataques estadounidenses.
Horas antes, en su red Truth Social, dijo que ni China ni Rusia apoyan a Irán con la venta de armas, y les advirtió que, si lo hicieran, sería “muy malo” para ambos.
En ese contexto, Irán atacó bastiones estadounidenses en torno al golfo Pérsico, como la ciudad de Irbil, en el norte de Irak, Baréin y Jordania. Además, la Guardia Revolucionaria afirmó haber atacado la base de EU en Udairi, en Kuwait, y que alcanzó y dañó una torre de vigilancia de la 5.a Flota de la Marina en Baréin.
Mientras, el ejército estadounidense alcanzó una base naval en el norte de Irán, en la isla iraní de Qeshm, así como objetivos en Isfahán, Juzestán y Fars.
