El Ejército de Irán ofreció una recompensa equivalente a 30 mil dólares a cualquier ciudadano que mate o capture y entregue a un soldado estadounidense. La cantidad se duplicará si quien realiza la acción es una mujer, informó ayer el comandante en jefe de las fuerzas terrestres, general de división Amir Hatami.
“Si un ciudadano iraní mata o captura y entrega a un soldado invasor estadounidense, recibirá por parte del ejército de la República Islámica de Irán una recompensa equivalente a 30 mil dólares”, declaró Amir Hatami, según la agencia IRNA. El militar explicó que la medida surgió después de recibir numerosas solicitudes de personas que querían contribuir económicamente a la guerra contra Israel y Estados Unidos, iniciada el 28 de febrero.
- El Tip: Reuters informó que el tráfico marítimo a través del estrecho de Ormuz se ralentizó durante el fin de semana, y que ningún barco transitó por la vía marítima el domingo.
Amir Hatami no precisó dónde ni cuándo se esperaba la muerte o captura de militares estadounidenses. Estados Unidos no ha realizado una invasión terrestre de Irán durante el conflicto.
La oferta fue anunciada dos días después de que el mandatario estadounidense, Donald Trump, afirmara que, tras derrotar a Irán, declararía el estrecho de Ormuz territorio de Estados Unidos. Teherán rechazó esa posibilidad y defendió su control sobre el paso marítimo.
El jefe del Ejército iraní consideró el dominio de Ormuz una condición para terminar la guerra y describió esa vía como una “capacidad geopolítica concedida por Dios al pueblo iraní”.
Teherán cerró el estrecho a mediados de julio, después de nuevos bombardeos estadounidenses contra el sur de Irán. La República Islámica respondió con ataques contra objetivos estadounidenses en países de Medio Oriente, mientras Washington restableció el bloqueo naval sobre puertos y buques iraníes.
Irán exige el fin de la guerra, el levantamiento del bloqueo y la posibilidad de vender su petróleo en los mercados internacionales a cambio de reabrir Ormuz.
- 31 buques transitaron por Ormuz el fin de semana pasado
ACCESO A QATAR. El Estado Mayor iraní también acusó a Qatar de obstaculizar la búsqueda de tres pilotos que, según Teherán, fueron capturados durante las primeras semanas de la guerra. Las autoridades qataríes niegan haber detenido a los militares.
El general Mohamad Baqerzade pidió que un equipo de expertos e investigadores de la Fuerza Aérea iraní pueda ingresar a Qatar para investigar el caso. Aseguró que el grupo lleva meses a la espera de autorización y acusó a las autoridades qataríes de retrasar el proceso.
“En lugar de negar el asunto y obstaculizar la búsqueda de la verdad, el gobierno qatarí debería permitir que el equipo de expertos e investigadores de la Fuerza Aérea de la República Islámica de Irán parta hacia Qatar”, afirmó Baqerzade, según Tasnim.
Irán señaló que el 2 de marzo dos aviones Sukhoi 24 se estrellaron en territorio qatarí después de una misión contra una base militar. Según su versión, uno de los pilotos murió y otros dos fueron capturados vivos por fuerzas qataríes. Qatar informó entonces del derribo de dos aviones, pero negó haber capturado a los militares.
En tanto, el sábado, el portavoz de Exteriores qatarí, Majed al Ansari, confirmó que equipos de búsqueda encontraron el cuerpo sin vida de uno de los pilotos. También dijo que no pudieron devolverlo a Irán por falta de comunicación con las autoridades de ese país y negó la captura de los otros tres militares.
UN LARGO DESPLIEGUE. En tanto, el almirante Brad Cooper, jefe del Comando Central de Estados Unidos, visitó el portaaviones USS Abraham Lincoln durante una gira de 10 días por Medio Oriente. Su visita ocurrió después de reportes sobre baja moral y preocupaciones por la salud mental de la tripulación.
El almirante afirmó que el Abraham Lincoln tiene actualmente uno de los niveles más bajos de casos relacionados con la salud mental entre los 11 portaaviones activos de la Marina estadounidense. “Esto no significa que todo sea perfecto”, dijo, y reconoció que los largos periodos en el mar representan un desafío particular para las tripulaciones.
El portaaviones Abraham Lincoln llegó a Medio Oriente en enero pasado y desde entonces participa en la guerra de Estados Unidos contra Irán, incluido el bloqueo de puertos iraníes. Las operaciones le han impedido realizar escalas en puertos aliados, donde los marinos suelen reabastecerse y descansar.
Brad Cooper visitó el buque por segunda ocasión este año. En febrero acudió acompañado por el enviado especial estadounidense, Steve Witkoff, y Jared Kushner, yerno de Donald Trump. En su gira más reciente también se reunió con autoridades civiles y militares de Bahrein, Irak, Israel, Jordania, Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos.
El almirante calificó el despliegue del Lincoln como uno de los más intensos de la era moderna y agradeció a la tripulación por su dedicación y valentía.
La Armada estadounidense ha extendido con mayor frecuencia los despliegues de sus grupos de ataque de portaaviones por encima de los siete meses recomendados.
PACTO ENTRE ALIADOS. Por otra parte, el presidente de Estados Unidos elogió el pacto de defensa mutua firmado por Arabia Saudita, Turquía y Pakistán. El acuerdo, suscrito la semana pasada en La Meca, establece que un ataque contra cualquiera de los tres países será considerado una agresión contra todos.
“Muy feliz de ver que Arabia Saudita, Turquía y Pakistán han firmado recientemente y, por fin, el Acuerdo Conjunto de Defensa de La Meca”, escribió el magnate en redes sociales.
Donald Trump lo calificó como un primer paso importante y afirmó que el pacto muestra una mayor coordinación entre países de Medio Oriente. Los tres Estados mantienen vínculos de seguridad con Estados Unidos y acordaron reforzar su defensa colectiva en un contexto de amenazas para Arabia Saudita desde distintos frentes.



