UNA CRECIDA repentina en el Gran Cañón, Arizona, obligó a evacuar a decenas de personas y arrastró grandes rocas, estructuras metálicas y escombros hacia el río Colorado, informó ayer el Servicio de Parques Nacionales.
Más de 60 personas fueron evacuadas de Phantom Ranch, mientras las autoridades buscaban información sobre más de 20 personas cuyo paradero se desconoce. No se han reportado heridos. Las autoridades pidieron avisar sobre excursionistas o campistas que pudieran estar en la zona.
La inundación ocurrió el sábado por la tarde en el arroyo Bright Angel. El agua destruyó pasarelas peatonales, amplió el cauce y modificó el paisaje. El campamento Bright Angel, Phantom Ranch y partes del sendero North Kaibab permanecieron cerrados, al igual que las excursiones de rafting.

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Erica Viola, quien estaba en Bright Angel con unos 50 excursionistas, relató que vio subir el nivel del arroyo y pasar escombros, incluida una estructura que parecía una cabaña con literas. El grupo fue trasladado en helicóptero.
En unos 30 minutos cayeron entre 1 y 2.5 centímetros de lluvia. El meteorólogo Justin Johndrow explicó que gran parte del agua escurrió de inmediato por el fuerte desnivel del terreno.

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