Estados Unidos pidió a sus socios internacionales detener de inmediato las relaciones “como de costumbre” con el gobierno de Nicaragua, luego de que el Congreso de ese país aprobara una reforma constitucional que impide la participación política de opositores y amplía de seis a siete años el mandato presidencial.
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, afirmó en un comunicado que Washington mantiene su compromiso de atender las violaciones a los derechos humanos atribuidas al gobierno nicaragüense y llamó a la comunidad internacional a aumentar la presión sobre Managua.
El martes la Asamblea Nacional de Nicaragua aprobó en primera legislatura una reforma constitucional impulsada por los copresidentes Daniel Ortega y Rosario Murillo.
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La iniciativa debe pasar todavía por una segunda aprobación antes de entrar en vigor. La legislación nicaragüense establece que las modificaciones a la Constitución deben ser aprobadas en dos sesiones legislativas distintas.
La reforma establece en su artículo 47 que no podrán ser candidatos a cargos de elección popular ni ocupar puestos públicos quienes sean considerados “traidores a la patria”, una expresión utilizada por el gobierno contra 452 opositores y críticos que fueron desnacionalizados.
LAS PROHIBICIONES. El texto también impide participar en cargos de elección popular a quienes hayan ejercido liderazgo, financiamiento, participación directa o indirecta, o cualquier tipo de vínculo con la planificación o ejecución de un intento de golpe de Estado o de un golpe consumado.
Las restricciones incluyen también a quienes, según la nueva reforma, hayan realizado actos contra la independencia, la soberanía, la autodeterminación, la seguridad y la paz de Nicaragua.
Tampoco podrán acceder a esos cargos quienes promuevan la injerencia extranjera, soliciten una intervención militar, se organicen con financiamiento procedente del exterior o respalden bloqueos económicos, comerciales o financieros y sanciones contra el Estado nicaragüense.
Las personas incluidas en esas prohibiciones tampoco podrán formar parte de las directivas de partidos u organizaciones políticas. La reforma fue aprobada a mano alzada y por unanimidad durante una sesión especial celebrada en la ciudad de León.
PRESIDENCIA MÁS LARGA. La iniciativa también amplía de seis a siete años el periodo de los cargos de elección popular. La medida abarcaría a los copresidentes, diputados, alcaldes, magistrados judiciales y electorales, el fiscal general y los jefes del Ejército y de la Policía.
El Parlamento aprobó los cambios después de que Daniel Ortega declarara públicamente, el 19 de julio, que en Nicaragua “no volverá a haber elecciones”, con el argumento de impedir que la oposición vuelva a tomar el gobierno.
Las reformas se suman a los cambios constitucionales aprobados en años recientes. En 2024, el partido gobernante extendió el periodo presidencial de cinco a seis años y elevó a Rosario Murillo, entonces vicepresidenta, al cargo de copresidenta.
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