Estados Unidos celebró ayer el primer aniversario de la operación Lanza del Sur, una campaña de ataques contra supuestas narcolanchas en el Caribe y el Pacífico que, según el Pentágono, redujo la actividad marítima ilícita a niveles récord.
El Departamento de Defensa aseguró que las operaciones permitieron reducir estas actividades 65 por ciento en el Caribe occidental, 60 por ciento en el Caribe oriental y casi 50 por ciento en zonas clave del Pacífico oriental.
Un alto funcionario de EU afirmó que el mandatario estadounidense, Donald Trump, ordenó hace un año reforzar la seguridad del país y combatir a los cárteles y organizaciones que consideran narcoterroristas.

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El más reciente informe trimestral del Departamento de Defensa ante el Congreso, correspondiente de abril a junio, señala que las Fuerzas Armadas atacaron 19 embarcaciones sospechosas de estar vinculadas con organizaciones terroristas designadas, con unas 56 personas muertas o presuntamente muertas. En el trimestre anterior fueron atacadas 12 lanchas y murieron 40 presuntos traficantes.
El último balance del Mando Sur indica que más de 200 personas murieron durante los ataques realizados en el último año. Otros recuentos de medios y organizaciones contabilizan al menos 68 embarcaciones destruidas, no menos de 227 fallecidos y sólo tres sobrevivientes rescatados.
La campaña comenzó el 2 de septiembre de 2025, cuando el magnate anunció que el Pentágono había “neutralizado” una embarcación que transportaba drogas en el Caribe. Posteriormente difundió un video de 29 segundos que mostraba una lancha destruida por un ataque.
El republicano aseguró entonces que viajaban integrantes del grupo venezolano Tren de Aragua y que 11 personas murieron. Más tarde se informó que fueron atacadas dos lanchas y que una segunda alcanzó a dos supervivientes que estaban en el agua.
La Administración Trump defendió que ese segundo ataque fue legal y necesario para destruir el cargamento de droga, aunque expertos jurídicos lo consideraron un crimen de guerra.


