La abogada sudafricana y anterior alta comisionada de Derechos Humanos de la ONU Navanethem Navi Pillay, cuya carrera ha abarcado desde defender a Nelson Mandela hasta encabezar un panel que determinó que Israel cometió genocidio en Gaza, ganó ayer el Premio Nobel de la Paz por sus esfuerzos que, de acuerdo con el comité del premio, promovieron el derecho internacional en momentos en que se encuentra bajo ataque.
En el 125.o aniversario de la instauración del premio, el Comité Noruego del Nobel buscó “recordar al mundo que el imperio de la ley, nacional e internacional, sostiene el sistema que hemos establecido para garantizar la paz y resolver conflictos de forma no violenta. La paz requiere justicia”, dijo el presidente del comité, Jørgen Watne Frydnes.
Los jueces “guardan la delgada línea roja entre el orden y el caos”, y el mundo necesita juristas “de valor, visión y determinación, cualidades que Navi Pillay demuestra en su trabajo en el estrado”.
** El dato: Pillay fue jueza en la CPI de 2003 a 2008, y Alta Comisionada de ONU-DH. Actualmente es jueza de la Corte Internacional de Justicia, en el juicio de genocidio contra Myanmar.
En lugares como Israel y en la Sudáfrica de la era del apartheid, ella y sus colegas abordaron algunos de los asuntos jurídicos más dolorosos y sensibles del mundo y a las poblaciones más vulnerables.
Pillay, de 85 años, recibió la noticia mientras asistía a un foro en Núremberg, Alemania, donde los juicios a criminales de guerra nazis ayudaron a sentar las bases del derecho internacional. Estaba en la misma sala donde se celebraron los juicios cuando se anunció el premio.
Mientras sus colegas aplaudían y felicitaban a la exjueza de la Corte Penal Internacional (CPI) por su galardón, su primera reacción fue simplemente: “¿Es verdad? Pensé que era una broma”.
“Si aplauden un poco más, tal vez comparta este premio con (Donald) Trump”, bromeó —en referencia a cómo la ganadora del año anterior entregó su medalla al presidente estadounidense—.
Dijo que los esfuerzos por debilitar la justicia penal internacional “ponen en peligro el progreso logrado con tanto esfuerzo desde Núremberg, y corren el riesgo de devolvernos a un mundo en el que el poder, y no la ley, determina de quién importa el sufrimiento”.
En un discurso improvisado pronunciado este viernes en Núremberg, Pillay dedicó su Premio Nobel a “todos los sobrevivientes de crímenes internacionales” y a quienes defienden la justicia penal internacional, “cuya compasión y valentía siguen garantizando que no se permita que reine la impunidad. Quizás estaba destinada a que me encontrara en esta histórica Sala 600 —donde se celebraron los Juicios de Núremberg— cuando se hizo el anuncio y se me comunicó la concesión del galardón”. Pillay encabezó una investigación que determinó que Israel cometió genocidio en Gaza La jurista presidió la Comisión de Investigación sobre el Territorio Palestino Ocupado e Israel, creada por el Consejo de Derechos Humanos respaldado por la ONU. La comisión concluyó hace un año que Israel era responsable de genocidio en Gaza con la intención específica de destruir a los palestinos en el enclave.
Gaza formó parte de los primeros comentarios de Pillay ayer, tras enterarse de que había ganado. “Lo que está pasando allí es genocidio”, dijo entre aplausos.
La comisión también determinó que el presidente, el primer ministro y el exministro de Defensa de Israel “han incitado la comisión de genocidio”. Israel, que se ha negado a cooperar con la comisión desde que se estableció en 2021, ha rechazado enérgicamente las acusaciones.
Pillay ha descalificado repetidamente a los críticos que la acusaron de antisemitismo o de hacer la vista gorda ante los ataques de Hamas en Israel. Bajo su liderazgo, la comisión también emitió informes donde se acusa al grupo islamista de crímenes de guerra y violaciones del derecho internacional humanitario durante su ataque del 7 de octubre de 2023.
En una entrevista con AP el año pasado, recordó cómo trabajó estrechamente con algunos abogados judíos en la lucha contra el apartheid en su Sudáfrica natal y fue invitada a Israel como jefa de derechos de la ONU de 2008 a 2014.
El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, escribió en su cuenta de X que el Comité del Nobel “ha perdido su brújula moral” al otorgar su máximo honor a “una fanática que construyó su carrera en torno a inventar y propagar calumnias de sangre contra el único Estado judío”.
Hasta el momento no ha habido reacción por parte del presidente Trump, quien nunca ha ocultado su deseo de obtener dicho galardón.
EU busca paralizar a la CPI con sanciones económicas
| Redacción |
El gobierno del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, le impuso nuevas y amplias sanciones a la Corte Penal Internacional (CPI), parte de su campaña para desmantelar el tribunal por las investigaciones que hace a su país y aliados, incluido Israel. La medida provocó reproches de diversas partes del mundo, incluso de aliados de Washington.
El secretario de Estado, Marco Rubio, anunció las sanciones ayer, luego de que el Premio Nobel de la Paz fuera otorgado a Navi Pillay, exjueza de la CPI.
“Prohibiremos las transacciones con esta corte rebelde, cortándoles los recursos y paralizando su capacidad de operar contra nosotros. EU y el pueblo estadounidense no están sujetos a la jurisdicción de esta falsa CPI”, dijo en redes sociales.
Las sanciones dejan a la corte sin acceso a servicios financieros con sede en EU, a empresas tecnológicas e incluso al uso de dólares estadounidenses. Establecen un plazo de seis meses para que las empresas y las personas en ese país que tengan negocios con la corte reduzcan y cierren esas actividades.
Rubio dijo que los aliados de Washington deberían sumarse a las acciones: “Si no lo hacen, EU continuará su campaña para desmantelar la CPI, pieza por pieza, hasta que los estadounidenses ya no estén amenazados”.
La CPI, con sede en La Haya, denunció la medida por considerarla un ataque al Estado de derecho y a los cimientos del orden internacional. “Es un intento de obstaculizar el curso de la justicia y de impedir que la corte haga aquello para lo que fue creada”, manifestó en un comunicado.
La presidenta de la corte, la japonesa Tomoko Akane, añadió por su parte: “Esto no se trata sólo de defender una institución, sino de salvaguardar el orden internacional basado en el Estado de derecho”.
Un portavoz del secretario general de la ONU, António Guterres, condenó las sanciones, diciendo que la decisión asestó “un duro golpe a nuestra búsqueda colectiva de justicia penal internacional”.
En una declaración conjunta, Canadá, Dinamarca, Alemania, Francia, Italia, Japón, Países Bajos y el Reino Unido señalaron: “En nuestro papel de firmes partidarios de la CPI, lamentamos y discrepamos enérgicamente con el anuncio de sanciones que EU impondrá a la corte. Seguiremos trabajando juntos para apoyar la vital labor de la corte”. La UE indicó que tiene la intención de trabajar con la CPI y adoptar “cualquier medida necesaria” para garantizar que pueda continuar su labor.

Así fue la reacción de Trump al Premio Nobel de la Paz para Navi Pillay


