El choque entre dos trenes de alta velocidad en Urda, Toledo, en España, dejó al menos 68 muertos, 53 heridos y 15 muy graves ayer. Sobrevivientes describieron escenas de destrucción, pasajeros atrapados y esfuerzos por auxiliar a los lesionados, mientras familiares acudieron a estaciones para buscar a sus seres queridos.
El comunicador Miguel Ángel Pérez Laguna, quien viajaba en uno de los últimos vagones del AVE de Renfe, que cubría la ruta Madrid-Sevilla, relató a Capital Radio la fuerza del impacto. “El golpe ha sido fortísimo”, el fuselaje “saltó por los aires”, dijo, explicó que la estructura del tren Iryo salió despedida de “un lado a otro”.
Fernando, otro pasajero que viajaba hacia Sevilla, contó a EFE que sintió que “saltó todo por los aires” y tuvo “la sensación de volar”. Tras salir del tren, intentó ayudar a otros viajeros. “Esto lo vamos a recordar toda la vida”, afirmó.
- El Dato: MILES de personas guardaron un minuto de silencio en todo el país, concluyó con aplausos para las víctimas.
Auxilian a LESIONADOS. Eduarda Contreras, sobreviviente del accidente, describió a CNN el estado de tres vagones. “Había uno que estaba en llamas, otro había gente atrapada, llorando”, relató. También ayudó a pasajeros heridos antes de llegar los rescatistas.
Recordó que le dijeron que no dejara que los heridos se quedaran dormidos mientras colaboraba en los rescates antes de que llegara la ayuda. “Me dijeron: Estate con ellos, que no se duerman, que se mueren”.
Mientras que en Sevilla, Ana pidió ayuda para localizar a su hermano, José Ángel Sanemeterio, de 64 años, quien viajaba en el AVE. “Que busquen a mi hermano donde sea, por favor”, expresó entre lágrimas. Además, cuestionó que no hubiera una lista disponible de pasajeros.
- 44 De los 68 fallecidos viajaban en el tren Iryo
Sistema de monitoreo. El accidente ocurrió a las 8:53 horas, cuando el AVE 2080, con 397 pasajeros, chocó contra el Iryo 6076, detenido con 147 personas a bordo. El impacto descarriló los dos últimos vagones del segundo tren.
Según el Ministerio de Transportes, una falla informática dejó fuera de servicio el sistema de seguridad LZB en un tramo de 63 kilómetros. Seis trenes se detuvieron automáticamente, pero el centro de control de Adif en Atocha autorizó reanudar la circulación. La normativa exigía avanzar a un máximo de 40 kilómetros por hora; el AVE alcanzó los 200 kilómetros por hora, antes del choque.
El ministro Óscar Puente calificó de “inexplicable” la orden. El sindicato CSIF pidió la dimisión del ministro y la presunción de inocencia del trabajador responsable del tráfico ferroviario.
El presidente Pedro Sánchez prometió esclarecer los hechos, aplicar consecuencias si hubo negligencias y declarar tres días de luto oficial desde hoy. También recordó el accidente de enero en Adamuz, Córdoba, que dejó 46 muertos.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, expresó su solidaridad y dijo que se verificará si hay mexicanos entre las víctimas. Venezuela, Argentina, Brasil y Chile también manifestaron sus condolencias y mantienen atención sobre posibles ciudadanos afectados.

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