Foto Cuartoscuro
El gobierno del virtual presidente de México, Enrique Peña Nieto, enfrentará un boquete por 680 mil 350 millones de pesos, originado por los gastos fiscales en el primer año de su administración.
Los gastos fiscales año con año impactan el nivel de recaudación, ya que se trata de exenciones, estímulos, regímenes especiales y tasas reducidas de los impuestos que provocan que los ingresos del fisco sean menores con respecto al potencial.
El Presupuesto de Gastos Fiscales 2012 indica que una tercera parte del boquete estimado para 2013 proviene del Impuesto al Valor Agregado al ubicarse éste en 252 mil 659 millones de pesos, cifra superior en 7.4 por ciento a lo pronosticado para este año.
De ese monto poco más del 80 por ciento corresponde a las tasas reducidas siendo la principal la tasa cero en alimentos y medicinas, la cual ha sido calificada como regresiva por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) al beneficiar a los deciles con mayores ingresos.
Le sigue el Impuesto Sobre la Renta Empresarial por el que se dejarán de recaudar 151 mil 940 millones de pesos, de los cuales el mayor monto está destinado al subsidio al empleo con 33 mil 878 millones.
Dicho subsidio a diferencia de lo que ocurre con la tasa cero en alimentos y medicinas, sí es considerado como progresivo porque impulsa la creación del empleo y mejora el ingreso de los trabajadores.
Mientras que en tercer lugar está el Impuesto sobre la Renta a Personas Físicas con 135 mil 471 millones de pesos, de los cuales poco más de 104 mil millones corresponden a exenciones particularmente en materia de salarios.
Ante este panorama, Liliana Alvarado, directora del Observatorio Internacional de la Pobreza de Fundación Ethos, recomendó al gobierno identificar cuáles de esos gastos fiscales tienen éxito y cuáles no para poder eliminarlos y así incrementar la recaudación.
Esto porque hay algunos gastos que son necesarios al tener un impacto positivo en la población como es el caso del subsidio al empleo, mientras que otros han sido politizados pese a ser regresivos como es el caso de alimentos y medicinas.
Lo anterior es altamente relevante si se considera que el virtual presidente hizo promesas de campaña, para las que necesita cerca de un billón de pesos adicionales a los ingresos que tiene hoy el país.

