En la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) de la refinería de Dos Bocas en Tabasco, elaborada por el Instituto Mexicana del Petróleo (IMP), determinó que el proyecto, después de su construcción tendrá una vida útil de más de 20 años.
En la versión pública del estudio, se determinó que, si bien se estima una vida útil de 20 años para la infraestructura energética, el lapso de tiempo se podría incrementar con inspecciones y mantenimiento adecuado.
“Si por razones de estrategia productiva, económica, ambiental o alguna otra, se decide acortar o alargar el tiempo de vida útil del proyecto, se podrá tomar la decisión de sacar de operación las obras o alguno de sus componentes sin abandono del sitio; para lo cual, se realizará una planeación detallada y específica de las actividades a realizar para dar cumplimiento a la normatividad ambiental vigente”, especifica el documento.
En entrevista con La Razón, el analista energético, Ramsés Pech, señaló que la vida útil del proyecto se determina en función de su recuperación de la inversión; es decir, se está planeando que la inversión se recupere en 20 años, tomando en cuenta la demanda de combustibles que haya en el país.
Incluso con ello, en la MIA, no se determina el plan posterior a un eventual cierre de la refinería, el cual también debe ser explicado, para determinar el tratamiento que se le dará a la infraestructura.
“Si va a durar 20 años, dentro del presupuesto que se tenga determinado para la refinería, se debe contemplar algún monto para resarcir el daño posible que se tenga impactado para cuando se decida eliminar la refinería”, mencionó.
Pech señaló que otras refinerías con las características de Dos Bocas, han tenido retornos de inversión menores, hasta de 10 años, principalmente por la demanda que se tiene de combustibles.
No obstante, reconoció que, en el caso de la refinería de Tabasco, se puede presentar un factor adicional, la disminución de la demanda de combustibles, lo que haría que el periodo de vida de la planta sea todavía menor.
“En comparación con una refinería con las características de Dos Bocas, se tendría un retorno de inversión de 10 años; por la demanda que se tienen de combustibles. y va ser una refinería nueva que va a estar a más del 95 por ciento de su capacidad de operación, en comparación con las que se tienen actualmente”, señaló.
En tanto, el informe detalla que el área del proyecto está sujeta a riesgo “alto” de inundaciones marina, fluvial, marea de tormenta, erosión por oleaje de alta energía, además que alterará la calidad del aire y agua destinada a consumo humano en la zona y afectaciones a la fauna.
Pese a ello, Pemex dijo que los efectos serán controlados, mitigados o compensados, por lo que es “viable”. La ASEA tiene 60 días para evaluar el informe.
Por otra parte, la MIA de la Refinería de Dos Bocas, Tabasco, contempla 56 impactos adversos para el ambiente; los cuales, serán controlados y mitigados.
“Las actividades que causan los efectos más importantes son el desmonte, despalme y las actividades de mejoramiento de suelo”, detalló.
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