HR Ratings revisó a la baja la calificación soberana de México de BBB+ a BBB, con perspectiva estable, debido al deterioro de las finanzas públicas y a las menores perspectivas de crecimiento económico, factores que advirtió, continuarán presionando el endeudamiento del país durante los próximos años.
De acuerdo con la calificadora de riesgo, aunque la decisión implica un recorte de un escalón, México conserva el grado de inversión y la perspectiva estable, por lo que la calificadora no anticipa, bajo su escenario actual, una nueva modificación inmediata.
En su reporte publicado este jueves, la agencia señaló que aunque los esfuerzos de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) para reducir el déficit público desde el máximo registrado en 2024 se deben reconocer, resultan insuficientes.
“Reconocemos el esfuerzo por incrementar el nivel de ingresos, especialmente los tributarios. No obstante, esto necesita estar acompañado de un mayor avance de la actividad económica respecto al observado, con niveles superiores al 2.5 por ciento anual, lo que podría ayudar a mitigar las fuertes presiones de gasto por transferencias, subsidios, servicios personales y otros corrientes. A su vez, esto disminuiría la rigidez observada en los déficits del Gobierno federal”, señaló en su comunicado.
De acuerdo con sus estimaciones, los Requerimientos Financieros del Sector Público (RFSP) alcanzarán 4.6 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) al término de este año, con lo que acumularían cinco años consecutivos por encima de 4.0 por ciento. Además, prevé que este indicador se mantendrá en niveles elevados hasta 2033, debido a que el gasto gubernamental crece a un ritmo superior al de la recaudación.
Explicó que este escenario llevaría a que la deuda pública, medida a través del Saldo Histórico de los Requerimientos Financieros del Sector Público (SHRFSP), aumente de 52.6 por ciento del PIB en 2025 a 54.5 por ciento al cierre de 2026, hasta alcanzar 61.2 por ciento en 2030 y 65.6 por ciento en 2033.
Entre los principales riesgos, HR Ratings identificó la rigidez del gasto, las crecientes presiones por el pago de intereses y la debilidad económica. Para 2027, estimó que el costo financiero de la deuda ascenderá a 1.56 billones de pesos, monto superior a los 1.51 billones previstos para las participaciones federales a estados y municipios.
La calificadora también redujo su expectativa de crecimiento económico de largo plazo de 1.85 a 1.5 por ciento anual, ante la persistente debilidad de la inversión y el estancamiento de la productividad.
Advirtió que una expansión inferior a 1.0 por ciento, acompañada de un mayor deterioro fiscal, podría provocar nuevas acciones negativas sobre la calificación. Asimismo, señaló que Petróleos Mexicanos (Pemex) continuará requiriendo apoyos del Gobierno federal para atender sus obligaciones de deuda, por lo menos hasta 2029, lo que representa una presión adicional para las finanzas públicas.
La decisión de HR Ratings se suma a las advertencias emitidas por las principales agencias calificadoras durante 2026. En abril, Fitch Ratings ratificó la nota soberana de México en BBB-, con perspectiva estable, mientras que el 12 de mayo S&P Global Ratings mantuvo la calificación en BBB, pero modificó su perspectiva de estable a negativa, ante los riesgos asociados al bajo crecimiento económico y al deterioro fiscal. Posteriormente, el 20 de mayo, Moody’s redujo la nota del país de Baa2 a Baa3, el último escalón del grado de inversión, aunque mejoró su perspectiva de negativa a estable.
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JVR