Preocupa reapertura

ABM suma 9 millones de afiliados en programa de diferimiento de pagos

Luis Niño de Rivera, presidente del organismo, indica que están en pláticas con reguladores para beneficiar a clientes; preocupa cierre de industrias por crisis ante pandemia

Suspenden pago mínimo en tarjetas de crédito durante 4 meses por COVID-19
En un mes se cumple el plazo para que los beneficiados comiencen a pagar Foto: Pixabay.
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La Asociación de Bancos de México (ABM) informó que, hasta el 30 de junio pasado, el programa de diferimiento de pago que lanzaron en apoyo a los usuarios de la banca ante la crisis económica derivada del COVID-19 ha beneficiado a nueve millones de créditos, con un billón de pesos en cartera.

El presidente de la ABM, Luis Niño de Rivera, detalló que del total diferido, 3.3 millones corresponden a micro, pequeñas y medianas empresas (MiPyme) y personas físicas con actividad empresarial; en tanto otros 3.3 millones están enfocados a tarjetas de crédito.

Asimismo, 988 mil son créditos personales, 781 mil de nómina, 277 mil automotrices y 322 mil financiamientos están dirigidos a hipotecas. También en el total diferido, 37 mil pertenecen a grandes empresas y 22 mil a seguro de automóvil y la Adquisición de Bienes de Consumo Duradero.

“Estas cifras indican que 1 de cada 4 créditos entraron al programa, es decir, 999 mil 800 millones de pesos en crédito inscrito, que representan 64 mil millones de pesos que los bancos dejarán de ingresar por concepto de intereses durante los seis meses del diferimiento, de los cuales 88 por ciento es de créditos para las MiPyME y las familias”, sostuvo Niño de Rivera.

Respecto a que en un mes se cumpliría el plazo para que los beneficiados comiencen a pagar, indicó que no ven una ayuda sustantiva en ampliar el diferimiento, por lo que analizan ejecutar un esquema de largo alcance, mismo que están dialogando con los reguladores.

Gráfico

PERCEPCIÓN ECONÓMICA

La ABM también manifestó sus preocupaciones respecto a la economía del país, pues indicó que la apertura de las actividades económicas está tomando más tiempo del que se había anticipado, pues se estimaba que el 8 de mayo se comenzaría la reapertura; sin embargo, a la fecha aún hay semáforos rojos que lo impiden.

Luis Niño de Rivera señaló que el deterioro económico se refleja más en el turismo, la aviación, hotelería, restaurante y el servicios de transporte, lo que ha tenido impacto en ciertas regiones del país, como Baja California Sur y Quintana Roo.

“Las personas físicas y MiPymes que no han podido regresar a su actividad empresarial son las que han recibido un mayor impacto. Necesitamos ver la forma de apoyarlos para que salgan adelante”.

Ante la demanda de la Asociación Latinoamericana de Micros, Pequeños y Medianos Empresarios de que muy pocos empresarios de este segmento han podido acceder a recursos de la banca comercial, Niño de Rivera afirmó que el sector tiene invertidos 426 mil millones de pesos en estos negocios, por lo que “creemos que el monto es relevante. El acceso al crédito está resuelto respecto a los requisitos”.

BANCA SÓLIDA

Finalmente, Niño de Rivera dio a conocer que el crédito empresarial creció 6.3 por ciento nominal anual en mayo pasado sin efecto de la depreciación del peso; el financiamiento a la vivienda aumentó, pues los créditos tradicionales de la banca se incrementaron 9.9 por ciento en dicho mes.

JVR