Estimado Barça:
Lo que nunca me imaginé:
escribirle mi carta semanal al equipo que más odio.
Y para el colmo ¡¡¡para alabarlo!!!
Es increíble lo que ustedes hicieron en esta primera vuelta: 52 puntos de 57 posibles, 28 partidos seguidos sin conocer la derrota y 17 triunfos seguidos.
¡¡¡61 goles a favor por 11 en contra!!!
Donde el Real Madrid (mi equipo favorito) empató a 1 con el Almería, ustedes a ese equipo le metieron 8.
Y aunque los Merengues también perdieron en esta vuelta un solo partido, lo perdieron ante ustedes nada más por ¡¡¡5-0!!! Dije bien: 5-0.
¿A qué se debe todo esto?
¿A qué se debe que lleven tres años siendo el mejor equipo del mundo?
Muy fácil: A que han sabido trabajar.
Tienen un gran entrenador y él tiene muy claras sus metas.
Han sido un equipo muy unido.
Y han sido un equipo muy humilde y además que disfruta lo que hace.
No roban ni transan.
Simplemente son muy profesionales y muy responsables.
Y justamente es aquí donde, como mexicano, pregunto y me jalo los pelos. ¿Por qué nosotros, los mexicanos, no podemos dar el estirón, como ustedes lo hicieron hace más de tres años?
¿Por qué siempre andamos arañando el descenso?
¿Por qué la mayoría de nuestros entrenadores (llámense políticos o gobernantes) son unas bestias?
¿Por qué diablos si tenemos muy buenos jugadores jugamos siempre a la defensiva o jugamos al fuera de lugar?
¿Por qué tenemos que buscar el penalti en lugar de meter un gol bien trabajado?
¿Por qué no luchamos durante los 90 minutos como ustedes?
¿Por qué no buscamos golear y nos conformamos siempre con anotar un solo gol?
¿Por qué estamos llenos de tanta mediocridad?
La verdad, no lo sé. Ni lo sabré.
Pero lo que sí sé es que somos un paisazo y que podemos mejorar.
Y podremos mejorar siempre y cuando todos nosotros lo decidamos y estemos muy unidos.
Aquí el tema es darse cuenta a simple vista de que nosotros los mexicanos no contamos hoy ni con Guardiolas ni con Messis.
Nosotros contamos con políticos de quinta que se creen de primera.
Políticos pretenciosos que si fueran políticos en otro país serían barrenderos o prostitutas (por supuesto que con mucho respeto a estas dos profesiones).
Espero con mucha paciencia y optimismo a los nuevos Guardiolas y Messis mexicanos.
Sé que contamos con las generaciones nuevas para golear.
Es cuestión de tiempo.
Es cuestión de paciencia.
Y, sobre todo, es cuestión para ponerle ganas.
Y además es solamente cuestión de tiempo para que un día —muy pronto— estos bultos se vayan a la banca ¡¡¡para siempre!!!
carlos@alazraki.com.mx
