Insensato y lamentable

Javier Solórzano Zinser

Una clave para entender el despido de Carmen Aristegui y su equipo de MVS es el entorno. Si bien el inicio del desenlace fue un hecho concreto, el uso de la marca MVS sin autorización por parte de Aristegui, estaba a la vista una confrontación mayor. Da la impresión de que cualquier cosa que pasara iba a ser el detonante, por menor que pudiera ser.

MVS ha dado sus batallas. Ha ganado y ha perdido, pero su fama era la de ser un grupo que mantenía una interesante distancia con el poder, más con el PAN que con el PRI en Los Pinos. Sus enfrentamientos con Televisa son importantes por el abrumador y grosero poder de los de San Ángel. Hay que reconocer lo que han hecho los Vargas. Don Joaquín, creador del concepto, es un hombre clave para entender la radiodifusión en el país.

La presión desde Los Pinos era cotidiana. El periodismo que se hacia en la mañana incomodaba en serio y era notoria la falta de receptividad a la crítica. Los gobiernos quieren medios a modo y cuando no lo son suponen que con presiones publicitarias o de otro tipo, a lo que se suman las llamadas desde el poder político a los concesionarios, todo se puede ir arreglando.

A veces son llamadas, pero en muchas otras ocasiones son complicidades y convicciones comunes. Sería absurdo generalizar porque también existen concesionarios con convicciones que defienden sus espacios y apelan a la libertad, como esencia del trabajo periodístico.

En los últimos años han aparecido signos inquietantes de retroceso. Al gobierno le han aparecido fantasmas en el clóset, lo que ha provocado que las relaciones entre algunos medios y el gobierno sean aún más complejas; la casa de la señora Angélica entra en estos terrenos.

Atender y escuchar la crítica deben ser una forma de gobierno. En los últimos años todos dicen hacer caso a la crítica, pero en sentido estricto no se le atiende. Se anda gobernando entre cuatro paredes sin escuchar y ver lo que pasa fuera de ellas.

¿El despido de Carmen Aristegui y su equipo tiene que ver con esto? No hay manera de saberlo de forma fehaciente, pero lo que es un hecho es que el uso de la marca MVS sin autorización debería haber sido un asunto a resolverse, y más cuando se trata de un grupo de prestigio y del noticiario de mayor peso en el país.

Los Vargas y Aristegui y su equipo llevaban un tiempo en medio de una relación tensa y difícil, marcada por diferencias entre ellos y por presiones externas. Da la impresión de que era cuestión de tiempo para el rompimiento, el cual desde fuera era a menudo alentado y promovido.

Aristegui y su equipo tienen por dónde seguir; Internet es la mejor opción, es el presente-futuro. No va a ser fácil, pero es el camino y es la inmediata alternativa. Los Vargas están en un serio problema de imagen que no va a ser fácil cambiar, están en un hoyo.

El caso obliga a los periodistas a revisar profesionalmente qué estamos haciendo. El gobierno debe hacer algo pronto para que no lo señalen empezando por él mismo. La Casa Blanca es una oportunidad. Todo es desafortunado, insensato y lamentable.

solorzano52mx@yahoo.com.mx

Twitter: @JavierSolorzano

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