Bejarano-AMLO: la verdadera alianza

Rubén Cortés

Hay que aclarar que, aunque parezca (y luzca todas las credenciales) para ser militante de Morena, René Bejarano es integrante del PRD, que acaba de proclamar que “ha llegado el momento de una transformación en las filas y de no hacerlo corremos el riesgo de caer en franca extinción”.

Para salvarse, el PRD decidió recargar para 2016 las alianzas que estableció con el PAN en 2010, pero esta vez en Tamaulipas, Veracruz e Hidalgo y repetir en Puebla y Oaxaca, aun cuando las de hace cinco años resultaron un fracaso:

—En Sinaloa, el entonces priista chapulín Malova no atendió la agenda de ninguno de los dos partidos que lo llevaron al poder y, de facto, regresó al PRI.

—En Puebla, el panista Rafael Moreno Valle fijó un programa de gobierno esencialmente panista.

—En Oaxaca, el entonces obradorista Gabino Cué prefirió ser un lobo solitario y, en su último tramo, echarse a los brazos del gobierno priista de Enrique Peña para salvarse del desgobierno al que lo condujo la CNTE.

Sin embargo, Bejarano, líder de la poderosa corriente interna IDN, tiene la fórmula para que el PRD recupere la identidad y no pague el costo político que auguran algunos militantes a la alianza con el PAN: el desdibujamiento absoluto como partido de izquierda.

Bejarano considera que el PRD debe coaligarse con Morena para funcionar mejor, convenciendo antes a AMLO “con razones, argumentos e ideas” porque éste “irá cambiando con el tiempo y tendremos mayor entendimiento”.

Habría que creer a Bejarano, pues conoce bien a AMLO: el 3 de marzo de 2004, apareció en TV recibiendo 45 mil dólares en efectivo en una maleta.

Luego, en otro video filmado el 10 de julio de 2003, aceptó que “Andrés bien sabe que lo que yo hice, está implícito, porque yo era su operador”.

Bejarano pagó ante la ley: tras ocho meses en prisión, saldó una fianza de 39 mil 800 pesos y recuperó su libertad, aunque el empresario Carlos Ahumada aseguró haberle entregado unos ocho millones de pesos en efectivo de manera ilegal.

Es más importante, ahora, su manera de pensar: la idea de Bejarano es crear una nueva Constitución, como hicieron los populistas Hugo Chávez en Venezuela y Daniel Ortega en Nicaragua, y como pretenden Rafael Correa (Ecuador) y Evo Morales (Bolivia) para reelegirse de por vida.

Para ello busca Bejarano la alianza con Morena, de AMLO. Incluso su esposa, la senadora perredista Dolores Padierna, dijo en Caracas que el PRD quiere el chavismo para México: “En nuestro país vamos hacia un estado superior de este proyecto chavista”.

De momento, el profesor augura que con AMLO “habrá mayor entendimiento”.

Y si dos políticos mexicanos se conocen son AMLO y Bejarano.

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