El tigre y la jauría

Foto: larazondemexico

En prácticamente todo el mundo, el lodo, las mentiras y los insultos salen a relucir en las campañas políticas. Excepto en los países escandinavos y otros lugares por el estilo, en donde los candidatos tienen trayectorias personales impolutas, que les permiten debatir sobre políticas públicas e ideologías.

En democracias como la nuestra, desafortunadamente se llegan a colar aspirantes que carecen de toda autoridad moral y por ende el nivel de las contiendas baja a niveles de arrabal.

De los punteros, el único que tiene cualidades superiores de honestidad es José Antonio Meade, pero carga con el descrédito de su partido; producto de hampones que vaciaron como nunca antes las arcas estatales. Por otro lado tenemos al tabasqueño, una finísima persona cuya trayectoria está plagada de actos de corrupción y asociaciones delincuenciales.

Y para completar la tercia está el candidato del Frente, quien no ha podido zafarse de las sospechas que penden sobre su cabeza por lavado de dinero. Eso y el desgaste al que sometió a su partido en la consecución de sus objetivos, lo hacen sumamente vulnerable a los ataques de sus contrincantes y enemigos.

Pero a pesar de estas desventajas y carencias, el cinismo se hace siempre presente produciendo cosas inverosímiles, como el reciente videoreportaje de Mario Delgado, quien fuera el secretario de Finanzas de Marcelo Ebrard. Este personaje, digno de una película de ficción, tuvo el arrojo de viajar a Atlanta para exhibir la vida de lujos que Ricardo Anaya se daba por allá.

Con esto, Morena se subió al cuadrilátero y seguramente en unos días recibirá una respuesta que no será de su agrado. Y es que Delgado se puso a modo para que los suyos sean destrozados por todas las tropelías y corruptelas, que dejaron tras de sí cuando gobernaron nuestra ciudad.

Fue aquí en la capital, donde López Obrador, Marcelo Ebrard y Claudia Sheinbaum sembraron un rastro de dinero sucio, trampas, inseguridad, muerte y caos. El dueño de Morena es prácticamente el único fuereño del grupo, porque la mayoría de quien integra su círculo de operadores son de estas tierras y fue de aquí donde se beneficiaron política y económicamente.

René Bejarano, Dolores Padierna, Fernández Noroña, Carlos Imaz, Gustavo Ponce, Mario Delgado, Salgado, Chíguil, Ortega, Batres y prácticamente todo su primer equipo, son los responsables del deterioro de la ciudad y ahora pretenden repetir el modelo en el resto del país.

Las Vegas, las ligas, los segundos pisos, el Metrobús, Honestidad Valiente, el News Divine, los federales linchados, el cártel de Tláhuac, la Línea 12, París y el colegio Rébsamen, seguramente integrarán las primeras cargas explosivas que les estallarán en la cara a sus candidatos, y a los felinos que pretenden soltar.

Delgado, seguramente a instancias de Ebrard, soltó ese primer arañazo contra Anaya y el Presidente Enrique Peña. Los conspiracionistas dirán que es un acuerdo entre el PRI y López para bajar al queretano; pero ya no hay marcha atrás. En represalia, muy probablemente toda una jauría caerá sobre ellos con furia descomunal. Aquí hasta el más chimuelo masca tuercas y ahora todos los demonios andan sueltos.

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