Leonard Bernstein (1924) a los seis años escuchó por primera vez una interpretación de piano y quedó cautivado; desde entonces empezó a estudiar el instrumento.
Unos años después, su tía, que se estaba divorciando, necesitaba un lugar para guardar su piano vertical, así fue como llegó a su casa. Su padre, que lo consideraba un niño frágil y enfermizo, se negó a pagarle clases de música, por lo que empezó a aprender solo y se las ingenió para costearse sus estudios, empezó a dar clases a otros estudiantes y empleaba ese dinero en sus propias lecciones. Al poco tiempo su padre quedó impresionado por su talento y le compró un piano de media cola. Con esta pequeña anécdota de su infancia se resume la personalidad del genio, que lograba lo que se proponía a base de esfuerzo.
Su familia judía procedía de Ucrania; Bernstein fue el hijo mayor y nació en
Lawrence, Massachusetts.
Asistió a la Boston Latin School, donde al graduarse en Teoría Musical estudió en la Universidad de Harvard, Contrapunto, con Walter Piston.
A los 19 años fue a un concierto dirigido por Dimitri Mitrópoulos; su corazón dio un vuelco cuando vio al griego gesticular con entusiasmo mientras dirigía, quien a su vez escuchó a Bernstein tocar una sonata en piano y se sintió tan conmovido por la virtuosidad del joven, que lo invitó a sus ensayos por una semana; para entonces ya sabía que quería ser director de orquesta.
Su carrera musical fue impecable al graduarse le dieron el puesto de director asistente de la Orquesta Filármonica de Nueva York. Su destino cambió cuando en 1943 le avisaron que el director invitado para ese día estaba enfermo y le ordenaron dirigir el concierto de esa tarde, sólo tenía 25 años y sorprendió al público y los músicos por la obra tan compleja que interpretó y apenas haber ensayado; como el concierto fue retransmitido en todo
el país, su fama se disparó.
El resto es historia de una vida frenética y una personalidad arrolladora y creativa.
Su mentor Mitrópoulos le aconsejó casarse, ya que las especulaciones sobre su sexualidad iban en aumento, y siendo una época conservadora podía poner su carrera en peligro. Se casó con la actriz costarricense Felicia Montealegre en 1951; tuvieron tres hijos.
Bernstein hizo pública su bisexualidad en 1976, año en que se divorció de su esposa para unir su vida a Tom Cothran. Sus biógrafos afirman que ella permitía sus escapadas homosexuales y el amor perduró, pues cuando ella enfermó de cáncer, Bernstein
regresó a cuidarla.
El Dr. Richard Kogan, profesor de psiquiatría en el Colegio Médico Cornell presentó una conferencia en Nueva York en 2018 (al cumplirse 100 años del nacimiento del genio) afirmando que su temperamento era hipertímico: socialmente desinhibido, con grandes cantidades de exuberancia y energía, la cual se podía observar en su animado estilo al dirigir.
Este temperamento, no es posible encontrarlo en las clasificaciones psiquiátricas actuales; quien mejor lo ha descrito es el doctor Hagop S. Akiskal, un psiquiatra armenio-americano, quien es profesor de Trastornos del Estado de Ánimo en la Universidad de California en San Diego y desarrolló el concepto de Espectro en el Trastorno Bipolar, desde 1977 a la fecha. Se basa en los trabajos clásicos de Kraepelin (1909-1915) y Kretschmer (1936), quienes pensaron en las enfermedades afectivas como una amplia gama de estados diversos que van desde los más severos a los más leves; en estas descripciones es donde se incluye al Temperamento Hipertímico, que se describe a detalle en un estudio colaborativo de las Universidades de Pisa y San Diego, donde encontraron que ocho por ciento de los estudiantes se pudieron categorizar como “hipertímicos” con base en siete rasgos permanentes: extroversión, desinhibición, grandiosidad, disminución de la necesidad de dormir, pensamientos rápidos, aumento de actividad, se distraen fácilmente y participación en actividades que pueden ser de riesgo (por ejemplo, parrandas, impulsividad sexual. Los mismos síntomas se presentan en la hipomanía, la fase de aceleramiento del trastornos bipolar tipo II. Para Akiskal, la única diferencia entre los pacientes hipertímicos es que este grupo no tienen episodios de depresión.
Bernstein corresponde totalmente a esta descripción; su hija mayor, en su funeral, expresó: “fue un hombre lleno de alegría, sus pequeñas tristezas se curaban
escuchando a Brahms”.
Compuso el musical de Broadway West Side Story llevando el arte al alcance de las masas. Pasó a la historia como una figura central de la música estadounidense del siglo XX.Falleció a los 72 años por un infarto al miocardio.
En sus palabras: “la música puede dar nombre a lo innombrable y comunicar lo desconocido”.