Por más que el Presidente López Obrador y la Jefa de Gobierno de la CDMX, Claudia Sheinbaum, intenten minimizar el vandalismo de delincuentes encapuchados en la marcha del miércoles, y hasta “feliciten” al personal que fue enviado a formar el supuesto “cinturón de paz”, que no resistió el impune ataque de los “anarquistas”, dado el grave riesgo al que irresponsablemente fueron expuestos y que milagrosamente no se convirtió en tragedia, ha merecido severas críticas.
Dirigentes y legisladores de partidos políticos de oposición y representantes de diversos sectores condenaron la irresponsabilidad de obligar a empleadas y empleados del Gobierno capitalino, muchos de ellos de avanzada edad, a formar un débil cerco que al primer ataque dejó de serlo, ante el justificado temor de ser agredidos, mientras grupos de policías, bien pertrechados, se mantuvieron a la expectativa y acaso una de ellas resultó lesionada.
DE ESTO Y DE AQUELLO…
Por primera vez desde que asumió el cargo, el Presidente López Obrador pidió al gobierno de Estados Unidos respetar la soberanía de México y no intervenir en asuntos energéticos, como en el caso del supuesto litigio por el control operativo del yacimiento Zama, en el Golfo de México, ubicado frente a las costas de Veracruz y Tabasco.
Ni cuando la semana pasada su homólogo estadounidense, Donald Trump, declaró que “usa” a México para contener la migración proveniente de Centroamérica, el Ejecutivo Federal reaccionó como ahora, al señalar que ese yacimiento, que se comparte con Pemex, no está en litigio alguno, como lo sostuvo el Departamento de Estado de la Unión Americana, que existe entre la petrolera mexicana y Talos Energy.
Dijo López Obrador que no se explica por qué ha intervenido directamente el Departamento de Estado de EU, ya que lo tendría que hacer a través de la Secretaría de Relaciones Exteriores, por lo que exigió actuar con respeto a nuestra soberanía y rechazó que en el caso de ese yacimiento, México actúe con “arbitrariedad”.
El reclamo al gobierno de Trump ocurre justo cuando éste vive hoy su peor momento en la Casa Blanca por el inicio del juicio político en su contra por parte de la Cámara de Representantes, por haberse revelado una llamada telefónica que le hizo al presidente de Ucrania, en la que le solicitó que investigara a Joe Biden, su posible contendiente demócrata en la elección del año próximo.
Si el irritado mandatario le llega a responder a López Obrador como lo hizo a la pregunta de un reportero estadounidense que le cuestionó sobre la petición que hizo al mandatario ucraniano, eso podría llevarlo a un primer serio enfrentamiento con el ocupante de Palacio Nacional, quien ha rehuido cualquier roce con el impulsivo presidente de EU.