Hace dos semanas, Omar García Harfuch se estrenó como secretario de Seguridad en la CDMX con un espectacular y eficiente operativo en contra de uno de los capos del cártel La Unión Tepito. Óscar Flores, El Lunares, logró escapar, pero 32 compinches, entre ellos algunos familiares avecindados en Peralvillo 33, fueron detenidos.
Claudia Sheinbaum está decidida a combatir al crimen organizado, particularmente en la zona Centro, donde La Unión Tepito creció al amparo del poder político de la hoy diputada federal Dolores Padierna y su esposo, René Bejarano. Desde mediados de los años 80, la pareja cimentó una activista base social a través de agrupaciones como la Unión Popular Nueva Tenochtitlan, el Bloque Urbano Popular y la Asamblea de Barrios.
A través de distintas posiciones de poder desde el PRD, Padierna y Bejarano cimentaron una red política cuyo crecimiento va aparejado con el de la Unión Tepito. La ascendente carrera del juez Felipe de Jesús Delgadillo Padierna tiene inflexiones que se cruzan con los pasos de su tía por la Asamblea Legislativa de la capital.
Precisamente fue el polémico juez, quien por minucias mantiene en prisión a Rosario Robles, el que la semana pasada liberó a 31 de los 32 detenidos en aquel operativo del lunes 22 de octubre en la madrugada, encabezado por efectivos de la Marina Armada de México y la policía de la CDMX; lo que fue un efectivo golpe al corazón de la delincuencia corporativa en Tepito se diluyó gracias al ondulante criterio del juez sobrino de Padierna y Bejarano.
Durante la administración de Miguel Ángel Mancera en la Ciudad de México, La Unión Tepito se apoderó de buena parte de la capital en materia de extorsiones, cobro de piso y narcotráfico.
A partir del triunfo y toma de poder de Sheinbaum, con el apoyo político del Presidente López Obrador, es que los medios comenzamos a dar cuenta de las fracturas al interior de La Unión: ejecuciones, delaciones, colgados y mensajes cruzados entre La Unión y la Anti-Unión; ramas delincuenciales del mismo árbol criminal.
Claudia Sheinbaum sabe que si su gestión no logra enfrentar al crimen organizado con base en Tepito, y con ello acotar a los poderes políticos en los cuales anidaron estas mafias, entonces la suya será una administración sin futuro social y político.
Si García Harfuch no se arredra e insiste en aplicar inteligencia y fuerza, si los cambios en el gabinete capitalino continúan para corregir las inercias y las ineficiencias, entonces la CDMX aspirará a mejores estadios, seguridad pública y paz social.