Es abrumadora la velocidad con que se precipita la realidad contra el discurso ideológico: la crisis de triple hélice (pandemia, conflicto interno y petróleo) coloca al país al borde de la situación más grave en un siglo sin que el Gobierno instrumente un plan suficiente que palie la crisis y acelere la recuperación económica y social. Las próximas horas son cruciales para que el Presidente López Obrador tome decisiones para salvar lo más que se pueda del país o que lo deje perder.
Se sabe que el Presidente en ocasiones pasea en los pasillos de Palacio Nacional. Tal vez, ello le sirva para aclarar sus pensamientos y apaciguar estados de ánimo como corresponde a un estadista.
No está fácil. La rebelión de 5 gobernadores contra el Acuerdo de Coordinación Fiscal no es ningún intento separatista, pero se ha tensado tanto la relación con los estados por las torpezas de la Ssa, a cargo de Jorge Alcocer, por el Insabi, que lleva Juan Antonio Ferrer, que los dramas hospitalarios que crecen día a día conforme avanza el Covid-19 dan pie a un cuestionamiento más severo hacia el funcionamiento del federalismo...
Aun dentro de las más sólidas filas del lopezobradorismo existe azoro por el extraño apego neoliberal del Presidente a fórmulas de contención de la demanda agregada a toda costa cuando el mundo entero voltea a las sacrílegas soluciones neokeynesianas.
La inconformidad avanza entre la sociedad, hay signos de rebeldía y crece el desorden del crimen organizado. Si el Presidente retoma de verdad las riendas, seguramente la ciudadanía le dará una segunda oportunidad.
Dos Bocas, posposición. Ayer trascendió que el gabinete presidencial analiza posponer temporalmente la construcción de Dos Bocas, tanto por la Fase 3 de la Contingencia Sanitaria como por el deterioro del mercado petrolero; se culminarían la compactación dinámica del polígono, se continuaría con los trabajos para almacenamiento de crudo y combustibles (por resultar estratégico), dejando los trabajos pesados para después de la emergencia y aprovechar el lapso en desarrollar ingenierías a detalle y costeo pormenorizado. Veremos.
MCC, una vueltecita por Walmart. Sería pertinente que Claudio X. González mandara a sus muchachos a reportear a las tiendas que dirige Guilherme Loureiro o también a Soriana o La Comer de Ricardo Martín Bringas, e incluso a Coppel, de Francisco Agustín Coppel. Ahí sigue la venta de casi todos los géneros (salvo restricciones regionales), incluyendo enseres domésticos a crédito y contado, ropa y servicios financieros observando las reglas sanitarias como también sucede en las tiendas Elek- tra. Digo, porque eso de concentrar sus indagaciones en Grupo Salinas parece un ataque teledirigido que de rebote va contra López Obrador, ¿y verdad que no es así Don Claudio?
No faltarán tortillas. El Grupo Consultor de Mercados Agrícolas, de Juan Carlos Anaya tiene una buena noticia: la promisoria cosecha nacional otoño-invierno de maíz blanco, así como el compromiso de Maseca, de Juan González, permite asegurar el suministro de maíz blanco por cerca de 26.3 millones de toneladas métricas este año. El sistema de precios de garantía focalizados y la mecánica de acopio de grano ejecutada por Segalmex a cargo Ignacio Ovalle, fue otro factor favorable a la producción nacional. En tanto que las buenas cosechas de maíz amarillo en el mundo dan certidumbre del abasto forrajero.
Centrum, feliz. Desde 2016, Centrum Promotora Internacional, de Valentín Campos, fue una de las investigadas por supuestas prácticas monopólicas absolutas. Así, la Cofece, de Alejandra Palacios, concluyó en 2018 dicha investigación y aún no deslinda responsabilidades. No obstante, el IMSS, de Zoé Robledo, le acaba otorgó, junto con otras cuatro empresas, un contrato de hasta por mil 993 millones de pesos para el servicio médico integral de estudios de laboratorio clínico… sumando así y felizmente 170 contratos por casi 3 mil milloncitos de pesos.

