DESDE EUROPA

La guerra de los aranceles

Hector Badillo Foto: larazondemexico

Ante la subida de aranceles que el Gobierno de Donald Trump impondrá a México y a Canadá, ambos aliados económicos en Norteamérica, y su competidor más importante, China, preparan una respuesta contundente a las amenazas del presidente estadounidense.

Trump cumplió lo que dijo durante toda su campaña y quiere amedrentar al mundo entero, incluido Europa, con una guerra de aranceles aprovechando su posición privilegiada sobre los otros países y la dependencia tan grande de la economía mundial a la moneda estadounidense, el dólar.

Después de jugar al golf en su residencia de Miami, el empresario firmó tres órdenes ejecutivas para imponer 25 por ciento de aranceles a México y Canadá, dos socios comerciales estratégicos en América del Norte, y 10 por ciento de aranceles a China, la competencia en la cima de las potencias mundiales.

Tras las acciones iracundas del Gobierno estadounidense, los Gobiernos de esas tres naciones afectadas le hicieron saber al mandatario estadounidense que la subida en aranceles será de ida y vuelta, y en el caso del Gobierno chino presentará una queja formal ante la Organización Mundial del Comercio.

Expertos creen que la agresividad del Gobierno trumpista en su toma de decisiones va a generar un descontrol económico y un caos inflacionario, además de una recesión que se resentirá en todo el mundo.

En Europa también hay una marcada dependencia comercial con Estados Unidos; por ejemplo, el caso de España, que tiene en su agenda como segundo socio comercial más importante al país del norte de América, sobre todo en producción agroalimentaria.

Es por ello que después de las incesantes amenazas a Europa y ante los hechos de este fin de semana que dieron inicio a la guerra de los aranceles en América, el viejo continente ya advirtió que se va a responder con firmeza a la imposición injusta y arbitraria de aranceles por parte de Estados Unidos.

Aunque toda esta situación parece poner en riesgo a países como el nuestro, que luchan contra la desigualdad social, la pobreza, la corrupción y la inseguridad, esto puede resultar beneficioso para México, y es dejar de depender tanto de un país con ideologías sumamente racistas y xenófobas, que basa su economía en la amenaza, el intervencionismo militar y se inmiscuye en otras naciones hasta el grado de quitar e imponer gobiernos para su beneficio geopolítico y económico.

México debe impulsar alianzas con otras naciones del continente americano e incluir al bloque europeo aprovechando que el bullying político y económico de Donald Trump puede hundir a su país por el autoaislamiento que está promoviendo su mismo Gobierno. Pero habrá que esperar porque éste es apenas el arranque de una guerra comercial.

Temas: