GENTE DETRÁS DEL DINERO

¿Tiene futuro el nuevo Plan de Inversión Mixta?

Mauricio Flores. *Esta columna expresa el punto de vista de su autor, no necesariamente de La Razón. Foto: La Razón de México

Al actual régimen —dada su ideología— no le agradan las eficaces concesiones de servicios públicos al sector privado ni tampoco las Asociaciones Público-Privadas. Pero el hecho hoy es que el régimen no tiene dinero y le urge empujar la economía tras 7 años de estancamiento y subempleo crónicos… lo cual sólo puede lograrse con inversionistas privados, varios de los cuales están convocados hoy al Museo Nacional de Antropología para lanzar los Proyectos bajo un Esquema de Desarrollo Mixto (PEDM) que se compromete apoyar la administración de Claudia Sheinbaum como parte del “Plan de Inversión en Infraestructura para el Desarrollo con Bienestar”.

Se presentarán dos tipos de proyectos para enviar mensajes de confianza ante un mercado deprimido e inversión huidiza.

Por un lado, está el andamiaje de los Consejos Estatales de Fomento Económico (CEFM). La Secretaría de Economía de Marcelo Ebrard a través de la Subsecretaría de Industria y Comercio que conduce Vidal Llerenas; la semana antepasada se instaló la nueva directiva de esas entidades, ahora encabezadas por mujeres y cuya tarea será plantear los proyectos productivos en sus respectivas entidades, en especial de tamaño pequeño y mediano por su efecto en el crecimiento local y regional.

El compromiso del gobierno federal será “destrabar lo que esté atorado” en permisos, licencias y autorizaciones, así como acercar los instrumentos con Nacional Financiera que lleva Roberto Lazzeri para generar garantía e incluso crédito directo en alianza con los bancos comerciales, cuyos directivos —agrupados en la Asociación de Bancos de México que encabeza Emilio Romano— sesionaron a mediados de enero en la oficina presidencial de Palacio Nacional.

Claro, también está el endurecimiento de la fiscalización del SAT que recae con especial fuerza sobre las Pymes.

Por otro, están los proyectos de inversión mixta (PEDM), el Plan de Infraestructura con el que se promete movilizar 5.6 billones de pesos en 5 años; hay cuando menos una treintena de propuestas que se concentran en el sector eléctrico y petrolero impulsadas por el Consejo Coordinador Empresarial que lidera José Medina Mora. También se comenta sobre incluir en ese modelo el desarrollo de infraestructura estratégica hoy en situación crítica por saturación como las autopistas, puertos y aeropuertos.

En este modelo, el problema hasta ahora advertido en las primeras inversiones compartidas que busca Pemex de Víctor Rodríguez y la Comisión Federal de Electricidad de Emilia Calleja, es la centralización de las decisiones en el socio gubernamental mayoritario y deja el riesgo y operación al socio privado minoritario. Vaya riesgo.

Además, conforme a despachos jurídicos especializados en asuntos corporativos, está el riesgo de “cama china doble”: si el privado invierte más que el gobierno, podría convertirse en socio mayoritario y diluir a su socio… pero este contraatacaría a través de una Corte de Justicia a su servicio para anular la mayoría accionaria del privado y así apropiarse de cualquier aumento de capital so pretexto de la “soberanía nacional”.

Pero ya veremos si el anuncio del miércoles realmente va más allá de la pompa y circunstancia que acompañaron 18 megaanuncios de inversión en el período de Andrés Manuel López Obrador.

AICM-Aeroméxico, dupla de la puntualidad. No se puede entender la puntualidad (la tercera más alta del mundo por segundo año) del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México sin la puntualidad de Aeroméxico (la primera más puntual del mundo por segundo año consecutivo) y viceversa: una simbiosis que tiene aún mayor mérito en medio de las intensas obras de mejora y reconstrucción del hub que dirige el almirante José Padilla, así como del entrenamiento de las tripulaciones y equipos en tierra de la aerolínea que conduce Andrés Conesa.

Así que vale la doble celebración que ayer y hoy se realizó con presencia en México del líder de la evaluadora de operaciones aéreas Cirium, Jeremy Bowen: reconociendo a Aeroméxico arriba de Hainan Airlines y de United Airlines, y al AICM sólo por detrás del Aeropuerto Internacional Arturo Merino Benítez, de Santiago de Chile, y el Aeropuerto Internacional Rey Khalid, de Arabia Saudita.

Aplausos con alas.

ASF: la impunidad en los tiempos de Colmenares. Será después de l7 de febrero que inicie el proceso de elección del nuevo titular de la Auditoría Superior de la Federación (ASF) al término del octavo período de David Colmenares Páramo. Y cómo ya es costumbre en estos tiempos, Colmenares Páramo busca atrincherarse en los favores que dispendió de 2018 a la fecha al revisar las cuentas públicas de entidades federales y estatales. Nombres van y vienen de quien se vaya a postular pero, como ha señalado el líder de la bancada senatorial de Partido Revolucionario Institucional, Alejandro Moreno, la ASF no ha cumplido con su tarea de velar por el ejercicio honesto del presupuesto público.

Tal fue el grado de “Auditorías Colmena” que el mismo vicecoordinador del oficialista partido Morena, Alfonso Ramírez Cuellar, propugna por una legislación que impida la reelección del auditor, una reelección para la que Colmenares es sabido se autopromueve.

Pero los números de Colmenares —ni a sus aliados reales o imaginarios— no le ayudan: de 3,457 auditorías que encabezó entre 2020-2021, sólo se presentaron 18 denuncias. Comparativamente, en 2017 se realizaron 1,480 auditorías durante la gestión de Enrique Peña que derivaron en 90 denuncias, o sea 10 veces.

Colmenares actuó como si los funcionarios y allegados de López Obrador fueran santos: durante la 4T, Colmenares sólo presentó 12 promociones de responsabilidades administrativas (de 2019 al 30 de septiembre de 2025) ante el Tribunal Federal de Justicia Administrativa. Los anteriores auditores, sin temor al poder presidencial de Peña, presentaron 1,829 promociones entre 2016 y 2018 según cifras oficiales.

Si el actual gobierno busca librarse de la carga de su antecesor, puede empezar con rechazar la reelección de Colmenares o evitar que coloque a un(a) incondicional.

Y si no, pues no.

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