Ya desde la preparación de la plataforma de gobierno de Donald Trump se alistaron pasos y procedimientos vía Homeland Security, a cargo de Kristi Noem, para capturar a los más altos líderes del narcotráfico en México, entre ellos a Nemesio Oseguera, quien en el pasado sexenio acrecentó en todos los sentidos su consorcio criminal ante la mirada indolente del gobierno; pero sus pasos empezaron a ser rastreados de cerca desde el arribo de Omar García Harfuch a la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, así como de Raymundo Morales a Marina… hasta que tras la captura del ahora exalcalde de Tequila, Diego Rivera, nos cuentan, hubo detalles precisos para detener a El Mencho.
Pese a los nexos con el Cártel Jalisco Nueva Generación que se le imputaron a Rivera, tras su captura el 11 de febrero pasado, no se registró movilización violenta de sicarios ni narcobloqueos para defender a uno de los suyos; las fuentes de inteligencia indican que el exalcalde estaba bajo el mando regional de Audias Flores-Silva, alias El Jardinero, identificado como “mano derecha” del jefe del cártel. Sin embargo, los protectores de Rivera tomaron distancia del mismo, pues sus excesos, extorsiones y excentricidades“calentaron la plaza” al intentar obtener más de 150 millones de pesos presuntamente para saldar deudas personales con la agrupación narcoterrorista.
Otras fuentes allegadas al caso exponen que la audiencia que Rivera tuvo en el Penal del Altiplano duró más de 10 horas, pero que no se presentó prueba alguna en favor de su causa —salvo los bandos municipales con los que se autovalidó cobros aumentados y retroactivos de impuestos locales…— por lo que las autoridades tuvieron tiempo de extraerle más datos de ubicación y caminos que con seguridad se cotejaron con el seguimiento estadounidense, máxime que El Jardinero era también uno de sus objetivos prioritarios del Departamento de Estado a cargo de Marco Rubio.
En contrapartida a las investigaciones binacionales, también hubo cortinas de humo-digital (tal vez financiadas por el CJNG) desde la semana pasada con las que se habló sobre la presunta detención de El Mencho, ya fuera como distractor o alerta —en caso de alguna filtración de información— para que huyeran los hoy abatidos. Con la muerte de El Mencho habrá muchas preguntas que no tendrán respuesta en relación a los negocios y los vínculos con estructuras políticas y policiacas de protección al CJNG…, pero El Jardinero Flores-Silva podría aportar datos relevantes de igual calibre al Departamento de Estado incluyendo la relación de empresas debidamente acreditada y en operación como cualquier negocio formal, incluyendo el contrabando de combustibles o huachicol fiscal vía marítima y terrestre, así como la ruta del dinero que de ahí se desprendió. Claro, eso depende de si tal delincuente está detenido o muerto.
Manzanillo, operando con normalidad. No era para menos la preocupación por los narcobloqueos y ataques armados tras la caída del jefe del CJNG y su eventual impacto sobre la operación del principal puerto marítimo de contenedores y autos más importante del país, Manzanillo. La Secretaría de Marina tuvo que salir a precisar un presunto cierre temporal de operaciones cuyo anuncio fue atribuido inicialmente a la Administración del Sistema Portuario Nacional (Asipona) Manzanillo, al mando del vicealmirante José Ignacio Moreno Díaz…, pues los trabajos se mantuvieron sin cambio, en el mismo nivel de Seguridad I, pero incrementando las tareas de vigilancia e inspección. Sin embargo, para garantizar la seguridad de los trabajadores y las instalaciones, se reforzaron todos los accesos al recinto, desplegaron drones para vigilancia, y colocaron embarcaciones menores en San Pedrito para controlar el tránsito de embarcaciones en las dársenas. Además, se realizan recorridos de supervisión en todo el puerto. Más vale estar prevenidos ante un evento de shock para atajar repercusiones en la terminal comercial desde y hacia el mundo de México.
Coppel salta alto. Grupo Coppel, que conduce Agustín Coppel Luken, reforzó su alianza con la marca de calzado deportivo de Shaquille O’Neal, SHAQ, y ello en el marco de la visita del exbasquetbolista a la Tienda Coppel en el populoso corredor comercial San Cosme de la CDMX y que, por tradición, es una referencia para la compra de calzado para los chilangos. Y es que desde su lanzamiento en 2024, la línea SHAQ ha superado las 100 mil unidades vendidas y alcanzado un crecimiento acumulado del 600%, convirtiéndose en la segunda marca de mayor crecimiento dentro del portafolio deportivo de Coppel durante 2025.
Y esto se debe a los diseños y calidad con precios accesibles (entre 999 y 1,599 pesos) de una colección fuerte en el Valle de México.
Por ello, Liliana Íñigo, directora de Mercadotecnia del Grupol, festinó dicha alianza como parte del compromiso de la empresa por ofrecer productos deportivos que combinan moda, calidad e innovación a precios de incendio. Por cierto: corre la versión que de cara a 2026, la alianza evolucionará hacia una propuesta de estilo de vida, con expansión a nuevas categorías para fortalecer su presencia en el mercado.