Australia es una nación de enorme singularidad en el mundo. Es el único país que ocupa un continente entero, tiene más del 80 por ciento de su fauna única, tiene más de 10 mil playas; más del 47 por ciento de los australianos nació fuera de la nación, y por cierto, hay más canguros que personas.
Un país tan lejano al nuestro, y que probablemente muchos conocemos solamente a través de las películas y de la literatura. Australia en su origen fue una isla destinada para alojar a prisioneros del Reino Unido. Cuando obtuvieron su independencia a finales de los años 80, se convirtió en una nación joven, hermosa y atractiva para todo tipo de migrantes del mundo.
Los originarios habitantes de Australia fueron los aborígenes, considerados unas de las culturas vivas más antiguas de la historia, diversos pueblos con más de 250 grupos lingüísticos. El imperio británico conquistó al país como una de sus múltiples colonias y subyugó a las culturas nativas con una combinación de aniquilar a los que tomaron armas y del adoctrinamiento religioso impuesto en los demás, incluyendo en mujeres y en niños.

Distracciones en Baja California Sur
Cerca de la libertad (Rabbit Proof Fence) se estrenó en el 2002 y retrató una de las historias más terribles e inspiradoras de este capítulo de Australia.
Dirigida por Philip Noyce (1950, New South Wales), director de varios éxitos hollywoodenses como Juego de patriotas (1992) y Peligro Inminente (1994), ambas protagonizadas por Harrison Ford, y cintas de gran calidad como El americano (2022) con Michael Caine y Terror a bordo (1993), Cerca de la libertad está basada en hechos reales y nos cuenta la historia de las hermanas Molly (Everlyn Sampi) y Daisy (Tianna Sansbury) y su prima, Grace (Laura Monaghan), tres niñas aborígenes que fueron secuestradas por la administración inglesa, con el objetivo de introducirlas a una escuela católica. Todo esto, por supuesto, en contra de su voluntad y de las madres quienes no tenían ni voz ni voto en el asunto. Ésta era práctica común en todo el país —raptar a niñas mitad caucásico y mitad aborigen— para forzarlas a tomar una formación occidental que buscaba separarlas por completo de sus tradiciones y costumbres, suprimiendo sus identidades permanentemente.
El arquitecto de esta operación fue sir A.O. Neville (Kenneth Branagh), un hombre atrapado dentro de una contradicción absoluta. Admiraba y respetaba a las niñas aborígenes, pero su fanatismo era tan profundo que confundía el racismo de sus acciones por un auténtico deseo por ayudarlas.
Molly, Daisy y Grace logran escapar y buscan regresar a su hogar con sus madres. En el trayecto utilizan como punto de referencia un cerco que mantiene a los conejos alejados de los asentamientos, mientras intentan escapar de un rastreador nativo y de la policía regional.
Acentuada por la extraordinaria música original de Peter Gabriel, la fantástica fotografía de Christopher Doyle y el sublime trabajo actoral, Cerca de la libertad es una oda desgarradora y conmovedora al poder del amor y de aquel lugar que todos llamamos hogar.
Disponible en Prime Video.

