4.59% fue la inflación anual en marzo (comparando el Índice Nacional de Precios al Consumidor de marzo de 2026 con el de marzo de 2025), y 0.86% fue la mensual (comparando el Índice Nacional de Precios al Consumidor de marzo de 2026 con el de febrero de 2026), ambas muy lejos de la meta puntual de inflación del Banco de México, 3% anual o 0.247% mensual.
Llevamos tres meses, de enero a marzo, con la inflación repuntando, cada vez más lejos de la meta.
En términos anuales: diciembre, 3.69%; enero, 3.79%, 0.1 puntos porcentuales mayor, el 2.71%; febrero, 4.02%, 0.23 puntos porcentuales mayor, el 6.07%; marzo, 4.59% 0.80 puntos porcentuales mayor, 19.90%. Sumamos tres meses con la inflación repuntando cada vez más: 2.71% en enero, 6.07% en febrero, 19.90% en marzo.
En términos mensuales: diciembre, 0.28%; enero, 0.38%, 0.1 puntos porcentuales mayor, el 26.32%; febrero, 0.50%, 0.12 puntos porcentuales mayor, el 31.57%; marzo, 0.86%, 0.36 puntos porcentuales mayor, el 72.00%. Sumamos tres meses con la inflación repuntando cada vez más: 26.32% en enero, 31.57% en febrero, 72.00% en marzo.
Grave: la inflación mensual del 0.86%, anualizada, fue 10.82%, lo cual quiere decir que, si en los próximos 11 meses, la inflación mensual sigue siendo 0.86%, la inflación anual en marzo de 2027 sería 10.82%, 6.23 puntos porcentuales mayor que la de marzo de 2026 (4.59%), el 135.73%, y 7.82 puntos porcentuales mayor que la meta (3%), el 260.67%.
Más grave: la decisión de política monetaria, de la Junta de Gobierno del Banco de México, del 26 de marzo, por la que se redujo de 7.00% a 6.75% la Tasa de Interés Interbancaria, TII, con tres votos a favor (Victoria Rodríguez, José Gabriel Cuadra y Omar Mejía), y dos a favor de dejarla sin cambio (Galia Borja y Jonathan Heath), todo ello en un entorno de repunte inflacionario.
Para entender por qué más grave, tengamos en cuenta que la receta de política monetaria es: si aumenta la inflación hay que aumentar la TII o, por lo menos, no bajarla, y viceversa: si baja la inflación hay que bajar la TII o, por lo menos, no subirla. La decisión de política monetaria se tomó en sentido inverso: aumentó la inflación y se bajó la TII.
Ésta fue la inflación, anual, durante la última quincena de 2025 y las seis primeras de 2026. Segunda de diciembre, 3.69%. Primera de enero, 3.77%; segunda, 3.79% Primera de febrero, 3.92%; segunda, 4.02%. Primera de marzo, 4.63%; segunda, 4.59%. De la primera quincena de enero, a la primera de marzo, sumamos cinco quincenas con inflación cada vez mayor, cada vez más lejos de la meta del 3%. Según la receta de política monetaria (si aumenta la inflación hay que aumentar la TII o, por lo menos, no bajarla), ¿cuál debería haber sido la decisión de política monetaria del 26 de marzo? Subir la tasa o, por lo menos, no bajarla. ¿Cuál fue la decisión? Bajarla de 7.00% a 6.75%. ¿Por qué? ¿Por qué el Banco de México ya no tiene como objetivo alcanzar la meta de inflación? (Véase: https://www.razon.com.mx/opinion/2026/04/01/banxico-autonomo-12/#google_vignette).
¿Conclusión? O que el Banco de México quiere lograr la meta de inflación, pero no puede, o que puede lograrla, pero no quiere. En el primer caso es impotente, en el segundo irresponsable. ¿Existe otra opción? Sí, que ya no tenga como objetivo lograr la meta de inflación.