El banco de desarrollo por excelencia, Nacional Financiera, ahora dirigido por Roberto Lazzari, tiene junto con el Banco Nacional de Comercio Exterior (Bancomext) una bolsa de 120 mil millones de pesos para apoyar a las micro, pequeñas y medianas empresas de 15 sectores industriales con impacto regional y/o vinculados a las cadenas de exportación. El crédito es clave para provocar una cadena multiplicadora de oferta-demanda que aliente al magro crecimiento económico…, pero se requiere en paralelo de un andamiaje institucional —que hoy está dislocado y muchas veces disfuncional— que permita la ejecución de los planes de negocios de millones de emprendedoras y emprendedoras.
Ya distanciada de las políticas del sexenio anterior cuando Nafin a cargo de Luis Ramírez Pineda, obedecía las instrucciones obradoristas de privilegiar el financiamiento a los proveedores de las obras faraónicas de aquel sexenio, actualmente el objetivo de política crediticia es dispersar recursos a sectores estratégicos como automotriz, metalmecánica, aeroespacial, bienes de consumo, energías limpias, química y petroquímica, electrónica-semiconductores, así como en farmacéutica y dispositivos médicos.
Todos ellos son sectores contemplados por el Plan México encomendado a Altagracia Gómez y con la expectativa de que cada peso canalizado por la banca de desarrollo desata (o desatará) otros siete pesos de crédito de la banca comercial. Pero si, por ejemplo, la Comisión Federal de Prevención de Riesgos Sanitarios (Cofepris), a cargo de Víctor Hugo Borja, quien se toma de uno a dos años emitir registros sanitarios —y de las “cuatas” mejor no hablemos— es evidente que las empresas de la rama farmacéutica no tendrán incentivo para pedir crédito, pues tendrían que dividir el costo financiero entre sus proyectos y el pago de “facilidades”.
Las industrias altamente exportadoras, por su lado, tal y como lo ha señalado la USTR a cargo de Jamieson Greer, enfrentan complicaciones fiscales tanto para acreditar las importaciones temporales de insumos, como para evitar la doble tributación en las importaciones virtuales de productos terminados y más aún en la devolución pronta del IVA.
Con tales escollos en el andamiaje institucional, los planes de negocio se acomodan “a lo que hay” y ello limita las disposiciones empresariales a tomar crédito aunque exista disponibilidad de recursos como hoy se construye en Nafin.
Medicamentos, segunda ronda de estudio de mercado. Esta columna se quedó corta —tontamente— respecto al vaticinio de que había “chafeado” el Estudio de Mercado que la Secretaría de Salud de David Kereshenobich realizó a principios de este año: esta semana, ante la totalidad de la industria farmacéutica el subsecretario de Salud, Eduardo Clark, aceptó el fracaso del primer estudio llamado prehispanísticamente hablando “AMATES”. Aquí se dijo que sólo 60% de los laboratorios participantes ofertaron para las casi 4 mil claves de medicinas y productos de salud: pues no. Resultó que sólo 40% de los fabricantes presentaron ofertas dados los adeudos que conserva el IMSS-Bienestar de Alejandro Svarch, y la incertidumbre de contratación que hará Birmex a cargo de Carlos Ulloa respecto a la demanda presentada por las instituciones públicas de salud.
Un caos, pues.
Afortunadamente hay tiempo para enmendar los primeros errores. Pero no mucho. El subsecretario de Salud, Eduardo Clark, aceptó los errores del estudio de mercado —con precios hasta 35% más altos por la necedad de cargar a los laboratorios los precios de los productos, el servicio de distribución a más de mil puntos de entrega— que sólo se presentaron ofertas para el 40% de las mas de 3 mil 800 claves médicas.
Es de sabios corregir. Bienaventurados los que reconocen los yerros y buscan armonizar las necesidades sociales con los presupuestos.
A partir de hoy las empresas interesadas podrán ofrecer sus productos —incluidos distribuidores de países con los que México tiene acuerdos comerciales— para abastecer al sistema público de salud.
Televisa-Starlink. La nueva es que Bestel, la filial integradora de sistemas y tecnologías de la información de Grupo Televisa que codirigen Alfonso Angoitia y Bernardo Gómez, anunció una alianza estratégica con Starlink, la compañía de Internet satelital de Elon Musk, con la cual busca ofrecer conectividad a empresas en cualquier lugar de México, enfocándose en aquellas ubicadas donde la infraestructura terrestre es limitada.
Esta solución de conectividad a Internet de banda ancha y baja latencia es parte de un modelo de negocios capaz de diseñar arquitecturas híbridas a medida, como mencionó Federico Garcés, subdirector de Productos Empresariales de Bestel. Se integra a un portafolio que ya incluía fibra, LTE y microondas, con lo que demuestran resiliencia y continuidad operativa (al contar con un enlace principal y uno de respaldo) así como una implementación veloz y confiable.
Experimentos democráticos: primera prueba. Para el Centro de Capacitación del Nuevo Poder Judicial, la elección de 2025 fue —en esencia— un gran experimento democrático. En un libro al respecto, compilado por Benjamín Hill, Carolina Muñoz y Xiuh Tenorio, se concluye que la historia de la primera elección de impartidores de justicia es un ensayo inicial, porque las democracias se construyen con aprendizaje colectivo y ajustes constantes. Ya vemos que sucede.