LAS BATALLAS

Si ya saben cómo es el Partido Verde…

Francisco Reséndiz*Esta columna expresa el punto de vista de su autor, no necesariamente de La Razón. Foto: larazondemexico

La decisión del Partido Verde de desmarcarse de Morena y el PT en la contienda por la gubernatura de San Luis Potosí, y de empujar a sus cuadros en los procesos internos de la 4T para definir candidatos en 10 entidades, caló hondo tanto en Palacio Nacional como en la disminuida dirigencia nacional morenista que encabeza Luisa María Alcalde.

Ayer mismo, el líder de Morena en la Cámara de Diputados, Ricardo Monreal, aceptó que esta decisión del Verde afecta a la coalición política del oficialismo de cara a las elecciones intermedias del próximo año, y lanzó un dardo a sus aliados con toda la intención de dar un manotazo en la mesa:

“No hay triunfos para siempre y no hay derrotas permanentes, y el Verde no debe confiarse, porque Morena es muy fuerte en todo el territorio nacional”.

Es tal el malestar que, en sectores del morenismo nacional, ven muy cercana la posibilidad de expulsar al Verde de la alianza oficialista ante su actitud —me comentan— de “soberbia electoral” y la falta de compromiso con el proceso de transformación nacional que iniciaron hace siete años con Andrés Manuel López Obrador.

Además, me hacen ver que en 2024 el Partido Verde apenas aportó al triunfo de la presidenta Claudia Sheinbaum 4 millones 677 mil 57 votos, superado no sólo por Morena, con sus 27 millones, sino también por los 9 millones del PAN, los 6.2 millones de Movimiento Ciudadano y los 5.7 millones del PRI; sólo por encima de los 3 millones 882 mil del PT y del millón 100 mil del ya extinto PRD.

Es decir, que en la contienda presidencial el Partido Verde Ecologista de México se ubicó como quinta fuerza política nacional, pero gracias a la alianza que mantiene con Morena y el PT es hoy la tercera fuerza en la Cámara de Diputados, con 62 legisladores, suficientes para concretar —junto con los 253 de Morena y los 49 del PT— la mayoría calificada que ha necesitado la 4T para aprobar su agenda legislativa… y de esa posición los verdes han sabido sacar provecho.

Mis fuentes insisten en que el malestar de Morena con el PVEM parte de que el crecimiento exponencial que ha tenido el Verde durante el régimen de la 4T se explica por la ola de cambio generada tanto por el presidente Andrés Manuel López Obrador como por la presidenta Sheinbaum más que por sus estructuras y operación, y que los verdes no han devuelto lo suficiente al movimiento.

Por ello, la decisión de ir solo en San Luis Potosí y de disputar 10 de las otras 16 candidaturas a gobernador que habrán de definirse no ha sido bien vista ni en Palacio Nacional ni en la dirigencia nacional de Morena. Desde ese partido advierten que, si el PVEM se siente suficientemente apto y fuerte como para anotarse un triunfo, entonces habrán de competir con todo.

En fin, en las relaciones políticas con el Partido Verde nadie puede llamarse engañado. Es la fuerza política que, desde su creación, se ha acomodado y ha otorgado su amor, estructura y votos en el Congreso de la Unión al partido en el poder.

Lo hicieron con Vicente Fox y el PAN, donde presumieron hasta el cansancio ser parte de la alternancia política, del cambio y del nuevo México de principios de siglo… hasta que se dijeron traicionados y rompieron. Lo hicieron con Enrique Peña Nieto al sumarse a su ola ganadora y empujar con vehemencia el Pacto por México.

Cuando estaba por concluir el mandato del mexiquense y López Obrador encabezaba las preferencias electorales rumbo a 2018, el Partido Verde —aun cuando formaba parte de la alianza con el PRI y Nueva Alianza que abanderó a José Antonio Meade— comenzó a desmarcarse del priismo y a negociar su apoyo a lo que después conoceríamos como la Cuarta Transformación.

Bueno, así es el Partido Verde.

RADAR

PULSO ELÉCTRICO. La electricidad volvió al centro de la discusión pública en la Feria de Energía e Innovación para la Transformación y el Bienestar. Me comentan que ahí, Emilia Calleja, directora general de la CFE, dejó ver que el sistema eléctrico no sólo crece, también se vuelve más complejo: hoy atiende a cerca de 50 millones de usuarios y alcanza una cobertura eléctrica de 99.7%. Habló de una red que opera en tiempo real, con mayor automatización y nuevas exigencias. Por eso, mientras la demanda se acelera, la infraestructura debe responder con precisión quirúrgica para no convertirse en un freno. Este tema no hay que perderlo de vista.

ENERGÍA Y FUTURO. Y si de energía se trata, ayer, en su participación en la Convención Nacional Petrolera, el gobernador Américo Villarreal sostuvo que el futuro energético de México está en Tamaulipas.

Me hacen ver que no se trata de mero discurso político pues Villarreal explicó que su estado concentra una parte relevante del potencial energético nacional, además de contar con infraestructura clave y una ubicación privilegiada en la frontera con Estados Unidos y el Golfo de México.

Además de que Tamaulipas tiene ventajas competitivas como su red de puertos, carreteras, cruces fronterizos y su participación en toda la cadena de valor de los hidrocarburos, desde la exploración hasta la exportación.

Resaltó el impulso a herramientas de planeación como el Sistema de Información Energética de Tamaulipas, orientado a fortalecer la toma de decisiones, la transparencia y la atracción de inversiones.

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