LA MALETA DEL CINE

Los guerreros y el mito

Javier Solórzano Casarín │ *Esta columna expresa el punto de vista de su autor, no necesariamente de La Razón
Javier Solórzano Casarín │ *Esta columna expresa el punto de vista de su autor, no necesariamente de La Razón Foto: Especial

Ang Lee (1954, Pingtung) es uno de los grandes directores de cine de nuestra época, uno de los más versátiles, y su visión es arriesgada, fresca y original. Como pocos, ha logrado trascender sus raíces culturales y lograr una filmografía incomparable.

Nacido en Taiwán, comenzó su carrera con una serie de cintas filmadas en su país natal, coproducidas por compañías estadounidenses.

Dos de ellas, El banquete de boda (1993) y Comer, beber, amar (1994), reflejan con lírica idiosincrasia la cultura y las relaciones sociales de Taiwán, ambas acentuadas por personajes inolvidables y una fusión impredecible de comedia, drama y romance.

La isla de Taiwán es un país con una historia compleja y sumamente cambiante. Es oficialmente parte de la República Popular China y fue establecida hace 25 mil años. Fue anexada por la dinastía Qing en 1683 y luego adjudicada al imperio de Japón en 1895.

Después del rotundo éxito de Ang Lee en Taiwán, su estilo atrapó la atención del Columbia Pictures y fue elegido para dirigir la adaptación de Sensatez y sentimientos (1995), novela icónica de Jane Austen.

Lo que parecía una tarea imposible, un cineasta asiático, quien en esa época hablaba muy poco inglés, responsable de llevar a la pantalla grande una de las obras literarias inglesas más famosas del siglo XIX, resultó ser una de las cintas más galardonadas de 1995.

En el año 2000, el realizador Ang Lee estrenó una prodigiosa y hermosa oda sobre la leyenda de las artes marciales y la vida bajo la dinastía Qing en los inicios del siglo XIX en China.

El tigre y el dragón es una película que agudiza los sentidos y captura el alma. Una joven guerrera (la formidable Ziyi Zhang) roba una mítica espada que le pertenece a un famoso espadachín (Chow Yun-Fat), provocando un conflicto en las filas de los mejores combatientes de la región. En su fuga y lucha por quedarse con la espada, se adentra en un mundo de aventuras románticas junto a un criminal misterioso (Chang Chen) en las fronteras del país. Otra legendaria espadachina (Michelle Yeoh) se embarca en la misión de atrapar a la joven rebelde y recuperar la codiciada espada. El destino de los personajes pende de un hilo, las alianzas alternan y el amor encuentra su camino.

Las fenomenales actuaciones de dos de las estrellas más importantes del cine asiático (Yun-Fat y Yeoh), la fotografía de Peter Pau, la música original de Tan Dun y la espléndida dirección de Ang Lee avivan una experiencia audiovisual que nos lleva a lugares inéditos de la imaginación.

Las sensacionales coreografías de artes marciales

—hasta la fecha inigualables— envueltas con elementos de fantasía, paisajes y sets idílicos, y una fábula que nos relata valores, hoy parecen absurdamente anticuados, sobre el honor, la disciplina, la sabiduría, el vínculo entre mentor y aprendiz, al igual que una devoción personal sin límites, hacen de El tigre y el dragón una de las mejores películas de la historia contemporánea.

Dicha cinta está disponible en Netflix.

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