Seamos honestos, lejos de “bajarle dos rayitas” a sus intimidaciones y amenazas, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, está doblando la apuesta y cada vez se escucha más radicalizado. En las últimas semanas, hemos sido testigos de cómo le sigue subiendo el tono a su discurso antidrogas. Ahora no sólo es más profundo y agudo, sino que también lleva mayores exigencias. La estrategia sigue siendo la misma y lleva rato funcionándole. Elogia a la Presidenta Claudia Sheinbaum, la menciona, habla maravillas de ella, presume su gran relación y después, !pum! llega el golpe.
La última fue el jueves pasado, cuando en medio de la polémica por las acusaciones que pesan sobre el gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y 9 de sus colaboradores y excolaboradores más cercanos, Trump declaró: “Los cárteles gobiernan México y nadie más”.
Calificó a las drogas que entran a su país, como “un veneno que causa la muerte de cientos de miles de estadounidenses al año”, y aseguró que su administración “ya resolvió el problema por mar y muy pronto lo hará por tierra”.
La realidad es que, tal y como le platicaba la semana pasada en este mismo espacio, desde la administración del expresidente López Obrador había ya muchos rumores de que varios de sus funcionarios tenían nexos con el crimen organizado.
En este contexto, a nadie deben sorprenderle las declaraciones del mandatario estadounidense, ni lo que se destape a raíz de esto, o como decía la abuela Dondinéa: “Ya no nos queda rasgarnos las vestiduras”.
Los señalamientos en contra del gobernador de Sinaloa son apenas la punta del iceberg de lo que se viene para el actual gobierno. Tal vez por eso sorprenda tanto que la Presidenta Claudia Sheinbaum se empeñe tanto en defenderlo cuando claramente podría desmarcarse. Ella misma declaró que buscará platicar con el presidente Trump —con quien dijo habla seguido— para platicar sobre la solicitud de pruebas en el caso Rocha Moya y sostuvo que la relación bilateral debe mantenerse con respeto a la soberanía.
Al final, la crisis actual que atraviesa Morena como partido gobernante, aunado a los múltiples escándalos y acusaciones de muchos de sus funcionarios de tener vínculos con el crimen organizado, seguramente les pasará factura en la elección del 2027.
En el baúl. Fuentes consultadas por este Duende, me cuentan que, en las próximas semanas, el Departamento de Justicia de Estados Unidos dará a conocer el nombre de otro funcionario de alto nivel vinculado al narcotráfico.
Basta por hoy, pero el próximo lunes… regresarééé!!!
La confusión y la ocurrencia
