¿Por qué las dos últimas decisiones de política monetaria dieron como resultado, en contra de lo que prescribe la receta, la reducción de la Tasa de Interés Interbancaria, TII, dando la impresión de que el objetivo de la Junta de Gobierno del Banco de México no es, ¡como debe ser!, lograr la inflación del 3%, sino bajar lo más rápido posible la TII?
Primera respuesta posible. La Junta de Gobierno decidió bajar la TII para incentivar el crecimiento de la economía, que en los últimos tres años ha sido cada vez menor: 2022, 3.73%; 2023, 3.15%; 2024, 1.13%; 2025, 0.79%, crecimiento que se mide con la producción de bienes y servicios, relacionada con la creación de empleos, la generación de ingresos y el bienestar de las personas. Si aumenta la producción aumentan la creación de empleos, la generación de ingresos y el bienestar algo que, para un gobierno que ha hecho del bienestar su razón de ser, es importante.
¿De qué manera, la reducción de la TII, puede incentivar el crecimiento?
El crecimiento de la economía se mide por el comportamiento de la producción de bienes y servicios, que depende de las inversiones directas que realizan los empresarios, quienes, para poder invertir directamente más (en instalaciones, maquinaria y equipo), pueden verse en la necesidad de pedir prestado, lo cual se facilita si bajan las tasas de interés. Y la baja en la TII, por ser la tasa de referencia, induce la baja generalizada de las tasas.
Además, si por la baja en las tasas se vuelven menos atractivas las inversiones financieras (prestar dinero a cambio del interés que se recibe), las inversiones directas (en instalaciones, maquinaria y equipo para producir y ofrecer más bienes y servicios), pueden volverse más atractivas, incentivando a los empresarios a invertir directamente más, algo que en México no está sucediendo. En términos anuales, en febrero, la inversión en instalaciones, maquinaria y equipo (parte importante de las inversiones directas), decreció 3.6%, con lo cual sumamos 18 meses consecutivos de crecimiento negativo, 5.33% en promedio mensual.
Urge incentivar las inversiones directas, pero dudo mucho que se consiga con reducciones de las tasas de interés. En México no se invierte directamente más, no por el nivel de las tasas de interés, sino por la inseguridad que ha ocasionado la 4T, inseguridad que es ante todo jurídica, producto de la degeneración del Estado de Derecho, que es Estado de Justicia, en Estado de chueco, que es Estado de injusticia.
Además, hay que tener en cuenta que, según el artículo 28 constitucional, el objetivo prioritario (debería decir único), del Banco de México es procurar la estabilidad del poder adquisitivo de la moneda nacional (lo cual se entiende, erróneamente, como mantener la inflación en 3%). No se apunta que, además de procurar la estabilidad del poder adquisitivo de nuestro dinero, el Banco de México deba incentivar el crecimiento de la economía. El Banco de México no tiene, ¡afortunadamente, porque son objetivos incompatibles!, un mandato dual.
Si la Junta de Gobierno del Banco de México, dado que éste no tiene un mandato dual, decidió bajar la TII para incentivar el crecimiento de la economía, actuó inconstitucionalmente, porque la Constitución no le asigna esa tarea.
Continuará.
