Pero lo del último escándalo de Mariana Rodríguez… Sí está de más que exagerado. Y es que la primera dama de Tamaulipas del oeste, o sea de Nuevo León, salió en sus redes sociales a defender a su hermano, que en los últimos días recibió una andanada de críticas y comentarios, después de que se le acusó de una infinidad de cosas que ella calificó de falsedades.
En su mensaje habló sobre que personajes del grupo parlamentario de Morena en el Senado habían estado en Monterrey en una rueda de prensa en la que desprestigiaron el trabajo que está realizando su marido, y en el que acusaron a su hermano de lo que les comenté antes, total que dijo: “Por aquí anduvo el oaxaqueño Alejandro Murat”… y eso lo tomaron como un insulto, según porque lo dijo de manera despectiva… la verdad es que después de ver tantas veces el video, no le encontré nada de malo, pero como esto es algo político-mediático obvio hicieron argüende, argüende al que se trepó la esposa del senador Murat tratando de hacer crecer el mismo argüende. Lo que sí es indignante es que esos personajes oaxaqueños todavía anden en la grilla y no en la cárcel, porque bien que han hecho daño y bastante, y si no, pregúntenle a los oaxaqueños. Amén.
Que le pongan cero… A la senadora morenista Simey Olvera, porque queriendo hacerse la muy sabionda resulta que se equivocó al citar la célebre frase de Benito Juárez durante la sesión de la Comisión Permanente del Congreso. Ahí aseguró que los miembros de su partidazo sí se sabían la frase del Benemérito de las Américas, no como los de la oposición, y después de llenar los pulmones de aire y levantar la frente, espetó: “Entre los individuos como entre las naciones, el derecho al respeto ajeno es la paz”. Nombreee mija, estás viendo y no ves, en serio. De por sí no los bajan de analfabetas y tú dándole más carnita a los buitres. Lo mejor que puede hacer la senadora para la próxima es no tratar de improvisar y mejor que los de su equipo le pasen los discursos escritos. Mínimo.
Y ya que hablamos de Murat, lo que sí debe ser noticia es, por ejemplo, que el delicado senador lleva acumuladas 70 faltas en su encargo. Así como lo leen, 70 veces ha faltado, y al condenado no le ha pasado nada. ¿Sabrá qué le pasaría por ejemplo a un obrero si llega a acumular por los meno dos faltas en su lugar de trabajo? Claro que lo correrían, nada que ver con el senador, que gracias a que pertenece a la clase dorada de la política mexicana se puede dar el lujo de faltar cuando se le hinchen los cachetes. Eso sí, estaría muy bien que le hiciera un video su mujer aclarando el porqué es tan faltista, capaz y es porque lo pone a hacer labores propias del hogar y nosotros ya lo estamos juzgando, ¿no?
El otro que está viendo la tempestad y no se hinca es el presidente de Morena en Sinaloa, Edgar Barraza Castillo. Y es que se le ocurrió la grandiosa idea de decir que por lo menos dos de los acusados por el Departamento de Estado del gobierno estadounidense de ser narcotraficantes, pueden anotarse en las encuestas para definir candidaturas para elecciones de 2027, refiriéndose literalmente al senador Enrique Inzunza y al alcalde con licencia, Juan de Dios Gámez Mendívil. Bueno, ¿pues no está viendo cómo está el horno ardiendo, y este metiéndole bollos? Que alguien los amarre o les diga qué hacer en estos casos, porque no se puede andar así por el mundo regando el tepache como si sobrara. Con esos amigos ¿para que quieren enemigos?
Por cierto, hablando de Sinaloa, el que no se ha dejado ver es el gobernador con licencia Rubén Rocha Moya. Resulta que el último domicilio que se le tiene conocido es el mismo Palacio de Gobierno sinaloense, y después de que los medios de información reportaron que los gringos lo vigilaban con drones y no se cuanta tecnología más, según dicen, decidió moverse a otro lugar. Lo que sí es cierto es que ya se le empezaron a prender los fuegos cada vez más cerquita, pues ahora se indaga sobre las actividades de los hijos y se refrescan acusaciones de tiempo atrás. Total que, a mi criterio, eso definitivamente puede poner de nervios al habitante de Palenque… ¿a poco no?
La última…
La que anda sudando la gota gorda y desgastando la suela es la tampiqueña Olga Sosa. La senadora de Tamaulipas anda muy movida no sólo recorriendo el estado, también anda haciendo acuerdos y desamarrando nudos que le quieren hacer por cuestiones de golpeteo, digno de quien encabeza las simpatías de la raza que opina y participa en los procesos electorales. A pesar de que ella está pensando en el 2028 y pareciera lejano, la realidad es que está más cerca de lo que todos creen, las definiciones están a la vuelta de la esquina.
… y nos vamos.
Como sea, atenidos a Trump
