El crecimiento de la economía se mide por el comportamiento de la producción de bienes y servicios, relacionada con la creación de empleos, para producir alguien debe trabajar, y con la generación de ingreso, a quien trabaja se le paga.
Podemos establecer la siguiente relación: ceteris paribus, a mayor crecimiento de la producción, y por lo tanto de la economía, mayor creación de empleos, y viceversa: ceteris paribus, a menor crecimiento de la producción, y por lo tanto de la economía, menor creación de empleos.
La economía mexicana viene creciendo menos. En términos anuales (comparando con el mismo trimestre del año anterior), durante el cuarto trimestre de 2025 creció 1.6% y a lo largo del primero de 2026, 0.4%, 1.2 puntos porcentuales menos, el 75%. ¿Qué pasó con el empleo?

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A lo largo del cuarto trimestre de 2025, según los datos de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo, del Inegi, la tasa de desempleo fue 2.57% de la población económicamente activa (formada por los mayores de 15 años que buscan trabajo: si lo encuentran se vuelven población ocupada; si no lo encuentran, y siguen buscando, son población desocupada). Un trimestre después, durante el primero de 2026, fue exactamente la misma, 2.57%, y cada vez menor: enero, 2.7%; febrero, 2.6%; marzo, 2.4%.
La economía crece menos, pero la tasa de desempleo se mantiene baja (el mínimo histórico es 2.3%, en marzo de 2024), y constante (en 2.57%). ¿Cómo se explica?
En primer lugar, hay que considerar que, para el Inegi, si trabajas por lo menos una hora a la semana, independientemente de que sea en la formalidad o en la informalidad, y al margen de que recibas o no una remuneración, eres persona ocupada. ¡Una persona, que trabaja solamente una hora a la semana, en la informalidad, y sin remuneración, es considerada ocupada!
En segundo lugar, hay que tener en cuenta que en México no hay, como sí los hay en otros países, seguros de desempleo, por lo que las personas no pueden quedarse sin trabajo en lo que consiguen un empleo, bien pagado, en el sector formal de la economía, teniendo que trabajar, pocas horas, mal pagadas, en la informalidad, con lo cual, según el criterio del Inegi, ya califican como ocupados.
En el cuarto trimestre de 2025 el 55.0% de la población ocupada trabajó en la informalidad. En el primero de 2026 fue el 54.8%, 0.2 puntos porcentuales menos, el 0.36%.
Durante el cuarto trimestre de 2025 el 36.77% de la población ocupada se encontró en condición crítica de ocupación (trabajando menos de 35 horas semanales; o más de 35 con ingresos menores a un salario mínimo, $315.04 diarios; o más de 48 con ingresos de hasta dos salarios mínimos, $630.08 por día). A lo largo del primero de 2026 fue el 39.07%, 2.29 puntos porcentuales más, el 6.23%.
En el cuarto trimestre de 2025 el 42.1% de la población ocupada ganó hasta un salario mínimo y el 32.5% entre uno y hasta dos. En el primer trimestre de 2026 el 47.0% ganó hasta un salario mínimo, 4.9 puntos porcentuales más, el 11.64%, y el 30.8% entre uno y hasta dos, 1.7 puntos porcentuales menos, el 5.23%. Más gente ocupada ganando hasta un salario mínimo. Precarización del empleo.
La manera en la que el Inegi mide el desempleo (basta haber trabajado una hora a la semana, en la formalidad o en la informalidad, con o sin remuneración, para ser considerado persona ocupada), ¿es la correcta?

Durazo y Américo

