ANTROPOCENO

Inauguración CNTEnaria

Bernardo Bolaños. *Esta columna expresa el punto de vista de su autor, no necesariamente de La Razón Foto: larazondemexico

La verdadera ceremonia inaugural no ocurrirá cuando ruede el balón. Comenzó cuando alrededor del Estadio Azteca (perdón, Banorte) se desplegaron cientos de policías para garantizar que el partido pueda celebrarse y los inconformes no puedan acercarse demasiado a él.

A una milla de distancia del Coloso de Santa Úrsula, policías de la Ciudad de México bloquean el paso de integrantes de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) y de otros grupos de manifestantes. La imagen posee una fuerza simbólica extraordinaria. El Mundial no es ya un cuento de hadas y álbumes Panini, un mero pasatiempo de ricos que pagan 40 mil pesos por asistir a la inauguración. Se ha convertido en una plataforma para que la realidad social nos obligue a hablar de ella. ¿O las protestas son un ejemplo de chantaje y arbitrariedad? Quizá la abrogación de la Ley del ISSSTE de 2007 sea una petición ridícula y sin duda el caos vial es un calvario para los capitalinos, pero las pensiones exiguas de los maestros que protestan son un hecho.

Los tipos ridículos, como yo, lamentamos que la escultura de Alexander Calder, El Sol Rojo, esté cubierta por muros antimotines. Calder, el ingeniero gringo que hacía monitos de alambre y que un día conoció a Mondrián y se convirtió en escultor.

Los tipos ridículos, como yo, lamentamos que la historia que se escuche no sea la del encuentro entre dos antiguos contrincantes, Mikel Arriola y Claudia Sheinbaum, para unirse en la creación de miles de escuelas de futbol en México. ¡Una cantera para cada club! A la Presidenta no le interesa este deporte, pero llevaba a su hijo a Pumitas; quizá esta posibilidad pueda llevarse a muchos más escuincles. Y entonces sí dejaremos de ser un narco-país, en caso de que lo seamos. Porque un adolescente que juega futbol en serio no puede ser sicario.

En esta sociedad ridícula, me enteré del encuentro entre los antiguos candidatos al Gobierno de la Ciudad de México por una nota polarizadora: “La Presidenta Claudia Sheinbaum le recordó a Mikel Arriola, comisionado de la FMF, que no lo veía desde que le ganó el debate entre candidatos a la Jefatura de Gobierno de la CDMX”. ¿Por qué no nos engancha, más bien, la foto de los dueños de clubes con chamacos futbolistas en

Palacio Nacional?

Los tipos ridículos, como mis tíos panistas y la mayoría de mis compañeros de la preparatoria privada, deben estar secretamente regocijándose. Si pedían en los chats y las redes sociales que se gritara masivamente “¡Fuera Morena!” durante la inauguración, ahora se ha oído una protesta más violenta y real (no un sueño de Godínez elaborado con IA). Abominan a la CNTE, pero agradecen que exhiba las contradicciones de Morena (haberles ofrecido, en campaña, la abrogación de la Ley del ISSSTE) y admiran secretamente su determinación. ¡Siempre que no les haya tocado quedar horas atrapados en un bloqueo!

Una inauguración centenaria habría celebrado cien años de historia. La nuestra será, más bien, CNTEnaria. Una ceremonia donde el país muestre al mundo su verdadero rostro: complejo, majestuoso, contradictorio

y ridículo.

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