Ésta fue la inflación en los cinco primeros meses: enero, 3.79% (0.10 puntos porcentuales mayor que en diciembre, el 2.71%); febrero, 4.02% (0.23 puntos porcentuales mayor que en enero, el 6.07%); marzo, 4.59% (0.57 puntos porcentuales mayor que en febrero, el 14.18%); abril, 4.45% (0.14 puntos porcentuales menor que en marzo, el 3.05%); mayo, 3.94% (0.51 puntos porcentuales menor que en abril, el 11.46%).
Empezamos, empeorando, con tres meses de inflación cada vez mayor: enero, 2.71% mayor que en diciembre; febrero, 6.07% mayor que en enero; marzo, 14.18% mayor que en febrero. Seguimos, mejorando, con dos meses de inflación cada vez menor: abril, 3.05% menor que en marzo; mayo, 11.46% menor que en abril.
La meta puntual de inflación del Banco de México es 3%, más o menos un punto porcentual de margen de error. La menor inflación aceptable es 2% y la mayor 4%. Sólo en dos meses (enero y mayo), se ubicó dentro de los márgenes de la meta, 3.87% en promedio (0.87 puntos porcentuales por arriba de la meta puntual, el 29.00%), y en los otros tres, (febrero, marzo y abril), fue mayor que la máxima aceptable (4%), 4.35% (0.35 puntos porcentuales, el 8.50%).
La inflación promedio, de enero a mayo, fue 4.16%, 0.16 puntos porcentuales mayor que la máxima aceptable (4%), el 4%, y 1.16 puntos porcentuales mayor que la meta puntual (3%), el 38.67%.
¿Buenos o malos resultados? Una manera de responder es comparándolos con los de los primeros cinco meses del año pasado. La inflación promedio, entre enero y mayo de 2025, fue 3.90%. Un año después, de enero a mayo de 2026, fue 4.16%, 0.26 puntos porcentuales mayor, el 6.67%. Otra manera de responder es comparándolos con los de los cinco meses anteriores. La inflación promedio, de agosto a diciembre de 2025, fue 3.68%. Entre enero y mayo de 2026 fue 4.16%, 0.48 puntos porcentuales mayor, el 13.04%. En ambas comparaciones la inflación del 2026 resultó mayor.
Lo bueno: en mayo, la inflación, 3.94%, se ubicó por debajo de la máxima inflación aceptable (4%), según la meta establecida por el Banco de México. Lo malo: estuvo todavía lejos de la meta puntual (3%), que es con la que debe medirse la eficacia de la política monetaria, de entrada, porque el margen de error, de más o menos un punto porcentual, tanto al alza como a la baja, es enorme, ¡del 33.33%! La duda: la baja en dos meses (de 4.59% en marzo a 4.45% en abril y a 3.94% en mayo), ¿se mantendrá, acercándonos a la meta puntual del 3%? Según el último Anuncio de Política Monetaria, del 7 de mayo pasado, será hasta el segundo trimestre de 2027, dentro de un año, cuando la inflación se ubique en 3%. ¿Será?
Según el promedio de las 43 respuestas recibidas por el Banco de México en su encuesta de mayo a los economistas del sector privado, en 2026 la inflación será 4.36% (5.10% según la expectativa más pesimista, 3.69% de acuerdo a la más optimista), y 3.84% en 2027 (4.40% de acuerdo a la expectativa más pesimista y 3.45% según la más optimista).
Según la misma encuesta, y de acuerdo al mismo promedio, la inflación promedio anual entre 2027 y 2030 será 4.73% (4.11% según la expectativa más pesimista, 3.15% de acuerdo a la más optimista), y 3.66% entre 2031 y 2034 (4.15% según la expectativa más pesimista, 3.00% de acuerdo a la más optimista). La meta puntual está lejos y no hay alguien, ¡menos el Banco de México!, que garantice que se alcanzará.
Como fuere, por fin
