El Instituto Nacional Electoral (INE), organismo que ha dejado constancia de su celo por defender los intereses de la llamada Cuarta Transformación, para autorizar el registro de nuevos partidos políticos, si eso beneficia al gobierno en funciones, solo le dan el reconocimiento formal dos nuevos organismos, uno ligado al oficialismo y el otro con muchas dificultades para lograr el respaldo de la ciudadanía.
Esto se explica porque la legislación electoral, la Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales (LEGIPE), reglamentaria del artículo 41 de la Constitución, prohíbe claramente que las nuevas organizaciones que reciban el reconocimiento oficial deben competir por su cuenta en los primeros comicios para los cuales estén autorizados.
Por mandato de ley, los partidos políticos que obtienen su registro por primera vez tienen prohibido registrar coaliciones, alianzas o candidaturas comunes. Deben competir de manera individual en su primera elección para demostrar que cuentan con el respaldo ciudadano genuino.
El artículo 85, párrafo 4 de la referida LEGIPE estipula de forma explícita que los partidos políticos de nuevo registro no podrán celebrar coaliciones en su primer proceso electoral federal o local, por el contrario, deben aparecer solos en la boleta electoral en su debut en las urnas.
Esto significa que, con vistas a las elecciones del año venidero, mientras más organizaciones compitan, en mayor medida se pulverizará el voto de oposición, mientras que el partido oficial, Morena, junto con sus rémoras del PT y PVEM no están impedidas de mantener el bloque oficialista para consolidar su amplia mayoría en la futura Cámara de Diputados, institución fundamental para el gobierno de la República, pues tiene la responsabilidad exclusiva de revisar y autorizar el Presupuesto Federal de Egresos (PEF), instrumento fundamental para destinar suficientes recursos para los programas sociales con los que el partido oficial tiene el control del voto de grandes sectores de la población.
Claro, en caso de una eventual consolidación de alguno de los nuevos partidos y de que logren sumar los votos necesarios para confirmar su registro (mínimo tres por ciento de la votación total) e inclusive conquistar algunas posiciones por mayoría, se vendría abajo la mayoría calificada que le ha permitido al oficialismo modificar la Carta Magna a su conveniencia, mayoría que de suyo es artificial, pues no la conquistaron en las elecciones de 2024, sino por graciosa concesión del mencionado INE y ratificada por el también sumiso Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF). Otros dos aspirantes al registro se quedan en el aire y no podrán competir por diputaciones federales, alcaldías o en las 17 gubernaturas que estarán en disputa.
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Reapareció el senador morenista Enrique Inzunza. Eso sí, lo hizo vía remota, no fuera a ser la de malas, en la Comisión de Justicia que preside su correligionario Javier Corral Jurado, quien por cierto, se hizo como que no oyó cuando le preguntaron qué opinaba sobre esta triunfal reaparición y se limitó a contestar que no tenía nada que opinar y que mejor le pregunten al legislador sinaloense.
Inzunza sigue escondido en Sinaloa, pero ahora dice que esta haciendo Home Office. Apareció en un un zoom, para justificar el que hasta el momento, está escondido ha cobrado en el Senado de la República mas de 200 mil pesos. Tiene el descaro que asegura que ha trabajo en tareas legislativas.
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El registro de Waldo Fernández al proceso interno de Morena marca el inicio de una nueva etapa de su proyecto político en Nuevo León. Claro por el oficialismo se apunto la hija del Maquio, Tatiana Cloutier, quien por cierto nació en Sinaloa y no en en donde reside hoy que es Monterrey.
Esa entidad del norte del país, es gobernada por Samuel García, emanado de Movimiento Ciudadano, no es un estado que se gane fácilmente, pues influyen en gran medida el empresariado. El que anda preocupado es Samuel, pues el Congreso Local lo quiere someter a un juicio de procedencia Y después someterlo a un proceso penal, por todos los negocios que ha hecho en el despacho de abogados, en donde son socios el papá y el gobernador.
Por eso llama la atención del respaldo de ese sector que, además del ciudadano es elemental para ganar las elecciones, no se trata de partidos, sino de personas, ahí está Jaime Rodríguez Calderón, el famoso “Bronco”, candidato independiente. Por eso, hoy Waldo Fernández, como empresario le da esa ventaja de aceptación.
Como es una tradición, en esta sede del World Trade Center, instalada para el registro, los aspirantes que normalmente se hacen acompañar por grupos nutridos de militantes, el senador con licencia aprovechó para mandar un mensaje y plantear dos compromisos centrales:
Primero, dar continuidad al trabajo que ha realizado en territorio y privilegiar el proyecto colectivo sobre las aspiraciones personales, al reivindicar la alianza entre Morena, PT y Verde, y dos, el respeto hacia los demás aspirantes.
Con ello, el registro dejó de ser sólo un acto partidista para convertirse en la presentación pública de la ruta con la que buscará construir esta nueva etapa.
ubaldodiazmartin@hotmail.com.mx
Regreso a los 90 con Jordi Soler
