1. Ecuador va a ser un auténtico dolor de cabeza esta noche. Tiene muy buenos jugadores y viene de menos a más. No hay duda de que el Azteca pesa, pero lo que más pesa es lo que sucede en la cancha.
En pocas ocasiones el Tri ha tenido una oportunidad tan cercana de trascender. Son diversas las razones. Jugar en casa es una de ellas, en los dos anteriores Mundiales en México salió del Azteca, en el 70 a Toluca y en el 86 a Monterrey.
Jugar en el Estadio Azteca es un elemento favorable, entre otras cosas porque los jugadores no se han tenido que mover, de no ser a Guadalajara, lo que permite una tranquilidad. El Azteca parece ser de nuevo un estadio difícil para cualquier adversario de la Selección, a pesar de que Ecuador esté haciendo cada vez mejor las cosas.
El Tri ciertamente ha jugado para ganar, pasando en diversos pasajes del juego a segundo plano las formas. Existen indicios claros de que la Selección puede pasar a la siguiente ronda. No es sólo el jugar en casa. Un elemento cada vez más importante es la forma en que se defiende y, sobre todo, que sus delanteros están anotando, lo cual no suele suceder en torneos de relevancia; el pasado nos condena.
Sin la menor duda habrá curso intensivo de sufrimiento esta noche, pero también existe una esperanza fundada en que con el futbol que México ha desplegado puede lograr el pase a la siguiente ronda. No es casual que Javier Aguirre hable de un partido casi perfecto; sabe que enfrente se tiene un rival muy complicado, que además tiene jugadores de muy buen físico y que saben manejar muy bien la pelota.
Ecuador es quizá el rival más incómodo que pudo tener el Tri, pero tampoco hay que verlo como una fatalidad. Lo verdaderamente complicado viene a partir de ahora, y si se quiere hacer la historia futbolera ha llegado el momento.
2. Difícilmente a partir de ahora se presentarán grandes diferencias entre los equipos. Paraguay hizo méritos para ganarle a Alemania. Algo le venía pasando a los germanos desde el partido contra Ecuador. Quizá está pagando el hecho de que como en Italia, cada vez jueguen más extranjeros en su liga local, lo cual le cierra el camino a nuevas generaciones. Independientemente de esto, Ecuador le ganó muy bien, como lo hizo ayer también Paraguay.
Brasil sigue dejando dudas, pero sigue ganando. Sigue jugando contra su maravilloso pasado por sus intensísimos aficionados, pues siempre quieren que su equipo sea como en el pasado. Como fuere, nunca hay manera de descartar a un equipo que es parte fundamental en la historia del futbol mundial.
“Informantes”
