EU no va a dejar de presionar e intimidar a México con la narcopolítica. Independientemente de la veracidad de las filtraciones a través de diarios con un destacado historial, The New York Times y Los Ángeles Times, es evidente que hay investigaciones en el Departamento de Justicia que por ningún motivo se pueden soslayar.
¿Cuál es el sustento? Eso tarde que temprano se conocerá. Por ahora, las filtraciones adquieren sentido, porque no hay manera de entender el desarrollo de los cárteles de la droga si no es a través de la relación entre los políticos y los delincuentes.
La cuestión sigue estando en lo que el Gobierno mexicano haga en lo interno. Hasta ahora, no hay indicios de que se hayan abierto investigaciones profundas que pudieran esclarecer la presunta responsabilidad de políticos con posiciones importantes y estratégicas en la vida del país.

• Feliz en el Mundial… ¿y la alcaldía?
No pareciera que se hayan abierto investigaciones sobre la revocación de visas, que por lo que se informa ya han sido afectados un número significativo de políticos, particularmente de Morena.
Éste debería ser el punto de partida para conocer las razones por las cuales se están revocando visas. Cualquiera de los presuntamente involucrados sabe que para volver a entrar a EU tendrá que conocer cuál es la razón por la cual se revocó el documento.
Las autoridades estadounidenses seguramente explicarán las razones, al tiempo que para que se revoque la visa se tengan que responder las preguntas que se les hagan sobre los motivos del retiro del documento.
Esto, en algún sentido, los puede colocar como “informantes”, porque tendrán que explicar aquello por lo cual les están quitando la visa. Tendrían que informar de todo lo que saben respecto al tema por el cual se sustenta la revocación.
Es por ello por lo que en innumerables ocasiones hemos insistido en la relevancia que tiene conocer las causas por las que se han revocado las visas y quiénes son las personas a quien les han quitado el documento.
Esto es una de las bases del asunto, porque EU puede tener información a través de sus agencias sobre políticos mexicanos que estuvieran involucrados en asuntos que tienen que ver con la delincuencia organizada.
También se les pudiera retirar la visa por razones menores. Los motivos pueden pasar indistintamente por una falta de tránsito, por la falta de pago de impuestos o por faltas menores, que en los tiempos de Trump adquieren otra dimensión, porque se convierten en el motivo para señalar, atacar y revocar.
Tiene razón la Presidenta cuando asegura que no tiene reporte de que haya “informantes”. Como tal no existen, pero no se puede descartar que diferentes políticos mexicanos estén hablando con las agencias estadounidenses o con los consulados para primero conocer la razón por la cual les revocaron la visa y, segundo, para explicar los cuestionamientos a los cuales están siendo sujetos. De alguna manera terminan por ser “informantes” si quieren recuperar su visa.
Los gobernadores Alfonso Durazo y Américo Villarreal se mueven en otra pista. No es la primera vez que a través de filtraciones en la prensa se les menciona. Han negado cualquier relación, uno de ellos dice “que suda agua bendita”.
A estas alturas se requiere algo más que “agua bendita”, porque son una constante las menciones en su contra, más allá de las presiones de EU.
Si algunos políticos quieren renovar su visa porque tienen “intereses” en EU, han de andar contestando preguntas incómodas soltando información.
La otra vertiente de esto es la complicidad de políticos mexicanos con el narcotráfico, tengan visa o no, como está pasando con Sinaloa.
RESQUICIOS.
Los sismos en Venezuela han puesto en evidencia muchos de los problemas que tiene el país desde hace tiempo. Hospitales en mal estado, construcciones al vapor, deterioro de servicios de luz y electricidad. Cierto que en esto tiene que ver el embargo de EU, pero también los gobiernos venezolanos chavistas y maduristas.

Mañana comienza el futuro

