AL PIE

Están los que deben estar

Javier Solórzano Zinser │ *Esta columna expresa el punto de vista de su autor, no necesariamente de La Razón Foto: La Razón de México

Nos cuesta trabajo creer que la FIFA y, por ende, los árbitros actúen en favor de Argentina. Lo que puede ser es que se aplique el reglamento por parte de los nazarenos de manera discrecional, sobre todo en jugadas peliagudas, las cuales se pasan por alto o se revisan en tantas ocasiones que se puede llegar a perder de vista lo que realmente pasó.

Con cierta razón, Mbappé se quejaba de que el árbitro en el partido contra Marruecos tardó una eternidad en marcar un penalti. Revisó una y otra vez la jugada en el VAR, que al final pasaron poco más de tres minutos; dice el francés que todo ello lo desconcentró y que por eso lo falló.

Si usted quiere, le creemos a Mbappé, pero lo cierto es que el factor humano, con todos los adelantos tecnológicos, sigue siendo un elemento que lleva a que los árbitros terminen por tomar una decisión u otra afortunadamente.

En el partido entre Argentina y Suiza hubo un claro jalón de playera de un jugador argentino al delantero suizo dentro del área. Pasado el partido queda cada vez más claro que algo no vieron en una jugada dentro del área que, por lo general, se convierte en fundamental para el desarrollo del duelo.

El no marcar una jugada con la evidencia de que habría que hacerlo si bien hace polémico y controvertido el futbol, también provoca victorias o derrotas para la historia y para el cuestionamiento de lo que decidieron los árbitros durante el partido en cuestión.

Cuenta mucho la perspectiva que tengan los nazarenos en la cancha, pero también su capacidad y sentido para ver o no ver, interpretar, escuchar a los asistentes e ir o no al VAR.

En todos los partidos que ha jugado Argentina se ha creado un halo de especulaciones, porque se asegura que se le ayuda. En sentido estricto, no entendemos por qué podría darse la ayuda y qué significado tendría para la rentabilidad del torneo.

Si de eso se tratara habría equipos que tienen un mayor peso comercial, entre los cuales está México. Recordemos que se compraron la friolera de 5 millones de playeras de la Selección durante el Mundial.

Como fuere, Argentina está donde está por méritos propios, a pesar de los sesgos arbitrales en sus partidos. En la medida en que ha avanzado todo se magnifica. El juego de semifinales contra Inglaterra es de focos rojos. Por un lado, está una rivalidad derivada de la locura de un militar argentino de enfrentar en las Malvinas a los ingleses.

Maradona justificó la trampa con el gol que llamó “la mano de Dios”. Dijo que era una venganza por lo sucedido a las Malvinas. Quizá la venganza tuvo más que ver con su espectacular gol que dejó a todos los ingleses materialmente en el piso, que con la trampa.

Están en la parte final del Mundial los que deben estar. Vienen dos partidos en verdad espectaculares, sin claros favoritos. Será inevitable que los ojos estén en los árbitros, pero lo mejor sería que estén en los jugadores.

Temas:

Google Reviews